Colegio

5 consejos que harán que el estudio se vuelva un hábito

15 agosto, 2017 — by MundoPilot

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5 consejos que harán que el estudio se vuelva un hábito

15 agosto, 2017 — by MundoPilot

A ver. Hasta para estudiar hay que aprender. Pero una vez que “sabes” hacerlo, se puede convertir en la mejor inversión de tiempo y esfuerzo que hayas realizado en tu vida. La mejor de todo es que cualquiera que realmente quiera mejorar su proceso de aprendizaje lo puede hacer siguiendo unas reglas básicas de manejo de tiempo, organización y priorización. Así que para ayudarte, en este post te indicamos 5 consejos que harán que el estudio se vuelva un hábito en tu conducta, que esperamos se conviertan en hábitos efectivos para tu trayecto académico.

  1. No esperes hasta que sea “el momento indicado”

    Mejorar tu disciplina involucra que tu rutina habitual cambie por completo, lo cual comprensiblemente puede resultarte incómodo pero debes hacerlo. Charles Duhigg, autor de The Power of Habit, explica que ciertas conductas se registran en una parte del cerebro llamada ganglio basal, asociada con emociones, conductas y recuerdos. De otro lado, las decisiones se realizan en la corteza prefrontal, un área completamente distinta.  Cuando un comportamiento se convierte en un hábito, dejamos de usar nuestra habilidad para tomar decisiones y comenzamos a funcionar en “piloto automático”. Por lo tanto, romper un hábito y construir uno nuevo no solo requiere que tomemos decisiones activas, sino que también se sentirá “incorrecto” porque tu cerebro se resiste al cambio, favoreciendo aquello en lo que ya está programado para hacer. ¿Qué solución tenemos? Abraza el cambio, haz eso incorrecto, y ten en consideración que tomará un tiempo adaptarte a tu nuevo régimen hasta que lo sientas “correcto” o “bueno” o “natural”. Pero es algo que sucederá. Así que cambia de una buen vez.

  2. Elimina el exceso de opciones

    De acuerdo a muchos estudios, hay algo “muy poderoso” en lo aburrido (puedes saber más sobre esto en el libro The Willpower Effect). Por ejemplo, se sabe de la insistencia de Barack Obama en usar solamante trajes azules y grises, nada más. ¿Por qué?, pues según el ex presidente norteamericano él tenía que “tomar muchas decisiones” y no quería desperdiciar esfuerzo y concentración sobre lo que va a comer o vestir. En efecto, las investigaciones muestran que realizar repetidas elecciones agotan tu energía mental aun así esas elecciones sean mundanas y relativamente placenteras. Por lo tanto, si quieres mantener un disciplina de estudios a largo plazo, lo mejor que puedes hacer es identificar aquellos aspectos de tu vida que consideras mundanos y posteriormente convertirlos en una rutina lo más que puedas. En otras palabras, toma pocas decisiones de asuntos que no sean tan importantes como dedicarle tiempo a tus estudios. Por último, los pasos a seguir deben cambiar tu ambiente y horario. No salgas a comprar golosinas mientras estás leyendo un libro o separata; más bien compra un snack similar para toda la semana y acostúmbrate a esa rutina.

  3. Lee como un estudiante

    Muchos estudiantes como tú se enfrentan a sus lecturas de una manera clásica: abren el libro, van al primer capítulo, y comienzan a leer. ¿Correcto? Pero para cuando llegan al final de dicho capítulo, su retención y comprensión de lo leído es baja. Para poder resolver todas las preguntas que les genera la lectura, deben volver a leer el capítulo y buscar las respuestas nuevamente. Si bien es cierto, esto a veces da resultado, te podemos recomendar este método: revisa el capítulo que debes leer, mira cuáles son las preguntas que se formulan para ese capítulo y luego regresa y lee todo el capítulo entero. Esta vez tu comprensión y retención del material será mejor. Otro tip que te recomendamos: No olvides leer y anotar las leyendas o anotaciones de los gráficos e imágenes de tus libros. Muchas instrucciones útiles (e incluso preguntas para los exámenes) son sacados de ahí, y te brindan una mejor explicación de lo que el autor trata de explicar.

  4. No tengas miedo de preguntar

    Haz preguntas. Únete a la discusión. Si estás dentro de un salón de clase, involúcrate, así prestarás atención a lo que el profesor está conversando. Busca o forma un grupo de estudio, puede resultar aburrido, pero como ya lo mencionamos arriba, necesitas concentrarte en estudiar, y si entras en el grupo adecuado, te puede ayudar a superar temas difíciles y aprobar tus cursos. Muchas cabezas piensan más que una sola, y tarde o temprano llegarás a un curso que te costará mucho aprobar. Si el material de estudio que te brindan no es suficiente para ti, si los números se te revuelven en la cabeza o si el profesor es complicado, esto es algo que sucederá en algún punto durante tu vida académica, así que no te frustres, ni te molestes, ni temas, ni pienses que fracasarás; por el contrario, busca ayuda, ya sea una asistente, jefe de práctica, o un compañero de clase o que ya haya llevado el curso. Siempre tendrás un recurso o herramienta en tu centro de estudio al cual podrás recurrir.

  5. ¡Deshazte del “ya fue…”!

    Un nuevo hábito suele ser muy frágil al inicio, y es precisamente por esa misa razón que debes ELIMINAR cualquier tipo de fuente o fricción que te haga alejarte de él. Precisamente, esos instantes en donde se llegan a generar los “ya fue…“, son los momentos específicos en donde te encontrarás diciendo “al diablo esto, no vale el esfuerzo”. Las personas son propensas a abandonar sus objetivos cuando un nuevo hábito asoma alguna complicación, por más mínima que sea. Examina a conciencia tus hábitos y encuentra exactamente el momento en que todo parece desmoronarse. Incluso el simple hecho de vestirse puede significar una complicación si es que no tienes ropa limpia o tienes que caminar mucho para ir del baño a tu habitación. Para este ejemplo, una buena solución es preparar tu ropa la noche anterior, y llevarla contigo al baño para cuando te duches. También puedes reemplazar ese odioso “ya fue…” con un más provechoso “qué pasaría si…” una vez qué encuentres eso que hace que te detengas. Por ejemplo, si te sientes cansado luego del trabajo para estudiar, puedes establecer el sistema “qué pasaría si después del trabajo tomo una siesta de 20 minutos y me preparo para estudiar”. Siempre puedes encontrar la motivación necesaria.

¿Te han servido estos tips? ¿Cuáles otros te han funcionado y nos recomendarías? Cuéntanos en los comentarios.

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