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Colegio

5 deportes que liberan el estrés

14 junio, 2017 — by Cristhian Manzanares

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Como humanos, muchas veces enfrascados en labores que nos demandan altos grados de interacción con otros humanos, acumulamos estrés, y es vital para nuestra salud tener una válvula de escape. Una salida muy al alcance de todos nosotros es la buena costumbre de practicar deportes. De hecho, hay deportes que son ideal para aliviarnos del estrés, en los que no solo sudarás sino que también quemarás toda esa energía que está contenida en ti y has evitado por mucho tiempo liberar en un ambiente que te pueda traer consecuencias que lamentar. Así que, con el fin de procurarte actividades físicas para que obtengas enfoque y claridad, así como maximizar tu efectividad, te dejamos esta lista con 5 deportes que liberan el estrés.

  1. Artes marciales mixtas.
    Este deporte cuenta con una popularidad que se ha extendido en los últimos años. Y seguramente algún amigo te haya pasado la voz para ver alguna pelea por TV un día de estos. Por esto mismo, quizás no te sea difícil encontrar un dojo donde puedas meterte a recibir clases y practicarlo. De hecho, el ánimo de practicar este deporte no es aspirar a convertirse en un profesional del mismo (aunque si verdaderamente es tu intención, te deseamos la mejor de las suertes), sino servir como un régimen de ejercicios que te ponga en forma, y así lograr una rutina que te ayude a aliviar el estrés, demostrando tus capacidades en la lucha. Además, aprenderás un par de cosas sobre disciplina y concentración que serán muy valiosas para tu formación.
  2. Básquet.
    Lo bueno de los deportes de equipo es que son una ayuda tremenda para liberar el estrés. Es cierto, también podrías practicar fútbol, pero también es probable que recibas más golpes en ese deporte, y tampoco es ideal salir herido en cada partido. De la misma forma, es primordial tener o enfrentarte a un equipo, basta con un buen compañero que también quiera disfrutar de unos minutos de deporte, uno frente a uno con un balón en la cancha. Esto es suficiente para correr, sudar, quemar calorías, y aliviar tensiones. Si finalmente puedes jugar en equipo, ese momento en que el resultado se va ajustando y tu equipo se esfuerza al máximo para dar ese salto final que se convertirá en la canasta ganadora se sentirá en una de las mejores sensaciones que tendrás.
  3. Correr largas distancias.
    A veces, la mejor forma de dejar de lado todas las preocupaciones que tienes en tu cabeza es someterte a la experiencia de practicar un deporte de manera solitaria. Y nada mejor que correr largas distancias para ello. Correr es algo que puedes hacer literalmente en cualquier momento del día, y virtualmente en cualquier parte. Los golpes de tus pies sobre el suelo, la paciencia con la que vas controlando tu respiración, y la determinación que tienes para seguir andando un kilómetro más se combinarán para aplastar todo el estrés que hayas venido acumulando, dejando con la cabeza más despejada y las ganas de seguir corriendo más lejos. Y si de paso, vas corriendo por el malecón, por ejemplo, nada mejor como esa vista al mar para sentirte más libre.
  4. Ciclismo.
    Como podemos ver, una de las ventajas de los deportes es que nos sacan de los espacios reducidos para trasladarnos a espacios abiertos y generalmente con vistas más que agradables. El ciclismo es uno de ellos. Puedes practicarlos sea en la ciudad como fuera de la urbe, siempre y cuando tengas una bicicleta con las condiciones necesarias para cada lugar. Practicada en espacios tranquilos, este deporte ayuda a tu relajación y concentración pues requiere de todos tus sentidos, además de que propicia una mejor presión arterial y genera menor tensión muscular que muchos otros ejercicios, lo cual es un gran factor para combatir la ansiedad y estrés. Saca esa bicicleta del garaje y ponte a pedalear.
  5. Natación.
    Como ya hemos comentado, si algo tienen los deportes es que te brindan una sensación de “libertad” como pocas actividades. Nadar no solo te brinda esa sensación sino que también te ayuda a combatirlo otras sensaciones como las que la adrenalina suele causar en nuestro cuerpo, ayudándote a estar más relajado. Nadar es considerado uno de los deportes más completos que existen, no solo a nivel físico, ejercitando tu cuerpo entero, sino también a nivel mental, ya que favorece la noción de auto percepción que tenemos de nosotros mismos, lo cual definitivamente es un gran soporte para combatir el estrés de nuestro día a día.

¿Qué deporte practicas para liberar estrés? ¿Cuál nos recomendarías? Cuéntanos en los comentarios.

Colegio

¿Problemas para concentrarte? Te damos unos tips para estudiar mejor

12 junio, 2017 — by Cristhian Manzanares

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Con todo lo que está a nuestro alcance en estos días, distraerse es simplismo. A los amigos, la familia, el trabajo, y todos los ruidos que nos rodean ahora hay que sumarle obligatoriamente algo que está ahí siempre: Internet. Las redes sociales nos hacen distraernos de todo lo que tenemos que hacer porque ahora nuestros amigos, nuestra familia y nuestros colegas también están ahí. Sin embargo, lo que hay que recordar es que todos poseemos la habilidad de concentrarnos, Así como posiblemente nos concentramos para participar en un juego o para realizar una broma a alguien, también podemos aplicar ese nivel de concentración para los estudios. Así que no te preocupes. ¿Tú eres de los que tienen problemas para concentrarte? Te damos unos tips para estudiar mejor a continuación. Aprovéchalos:

  1. Desarrolla un rutina y aférrate a ella: Tener un plan es esencial cuando vas a estudiar. Diagrama un horario y no lo sueltes. Divide tus sesiones en pequeños segmentos para que así puedas aprovechar en absorber mayor información y concentrarte. A nuestro cerebro le fascina la estructura, así que asegúrate de que esta rutina tenga un inicio, un intermedio y un final, para que este no sienta que están haciendo las cosas a medias. Y por supuesto, establece un tiempo límite, para que así tu cerebro se ajuste a la cantidad de trabajo establecido para cada segmento.
  2. Encuentra “tu” lugar: Tu concentración depende de lo que te rodea. Un lugar calmo, bien iluminado, con espacio, ordenado y con una silla que sea cómoda, es el óptimo. Tu propio cuarto, aquel donde duermes, quizás no sea el ideal, pues seguramente ahí hay una TV, con una consola de videojuegos y otras distracciones como revistas y juguetes. Y no exageramos con eso del asiento, un silla ergonómica te puede garantizar mucha productividad. Tu postura es importante.para la eficiencia.
  3. Apaga tu Facebook: En realidad, apaga todas tus redes sociales. Es más, apaga tu smartphone (y no pongas de pretexto que ahí tienes tu calculadora; compra una). Ese artefacto es el principal elemento distractor a combatir. Y si de verdad te cuesta apagarlo, y no puedes evitar echarle una mirada de vez en cuando a tu WhatsApp, recuerda que hay aplicaciones que hacen ese trabajo por ti, y los encuentras tanto para iOS como para Android.
  4. Visualiza el papel: Es cierto, en esta era muchos salones de clase estimulan el uso de tablets y computadores para las labores escolares, reemplazando así el papel y el lapicero. No está mal eso, pero también es cierto que escribir tus propias notas a mano mientras estudias una materia te ayuda a engancharte más y mejor con lo que vas repasando y te ayuda a visualizar ideas, y también a hacerte preguntas.
  5. Aprende cuándo decir “No”: Ten en claro que en esta etapa de aprendizaje todo te parecerá nuevo y excitante, así que lo más probable es que quieras ser parte de todo lo que es importante para eso. Pero lo que no debe pasar es que llegues a una situación en donde te enfrentes al dilema de aceptar o no algo que altere tu horario ya definido. Así que dile NO a esas actividades que compliquen tu agenda, absorben tu tiempo y te producen stress. O dicho de otra forma, dile SÍ a las actividades que simplifican tu vida, reducen tu stress y te crean tiempo.
  6. Agenda distracciones: Claro, no todo es estudio y trabajo. De hecho, un horario sin pausas es contraproducente ya que te agota y satura, previniéndote abruptamente de un mayor progreso en tu aprendizaje. Coloca descansos en tu horario y piensa en ellos como pequeñas recompensas por el trabajo realizado. Un pequeño descanso de 5 minutos en intervalos de estudio de 25 está bien, pero piensa también en descansos largos cada 90 o 120 minutos durante tu día para mantenerte fresco y alerta. Un tiempo para ti y para compartir con tus seres queridos en las noches o durante el fin de semana también es apropiado.
  7. Come saludablemente: Tu alimentación es básica para darte energía y mantenerte dispuesto a superar tus tareas. Frutas, vegetales y granos son ideales para mantener tu mente en un estado saludable. Trata de alejarte de los carbohidratos, grasas y azúcares pues tendrán el efecto negativo opuesto sobre ti y no es lo recomendable durante esta etapa.
  8. Duerme lo suficiente: Estudiar no significa desvelarse. Dormir tiene muchísimos beneficios, es un recurso ideal para concentrarte durante tus estudios. Al dormir, tus hormonas son reguladas y es una forma natural de recargarse luego de someter tu mente y tu cuerpo a un exhaustivo día de trabajo y estudio. Sin un apropiado descanso ni sueño, no podrás concentrarte. Así que duerme.
  9. Escucha a tu cuerpo: Todos tenemos momentos en donde funcionamos mejor. Algunos laboran mejor durante el día, otros rebosan de ideas durante la noche. Date cuenta de cuál es el tiempo en el cual funcionas mejor y estudia en ese momento. Escucha a tu cuerpo para que identifiques el momento idóneo para tener un mejor funcionamiento con la mayor cantidad de energía. Así vas a producir un trabajo de calidad y retener un mayor conocimiento.
  10. Aprende activamente: La pro actividad te ayuda a concentrarte en los estudios cuando tu mente está activa. Te aburrirás menos y tendrás un mejor concentración. Aquí lo ideal es que establezcas metas realistas, motívate con pequeñas recompensas, no te quejes de lo que aún no aprendes (ya tendrás tiempo para eso), y comparte tus pensamientos y sentimientos con tu familia, sin importar si es bueno o malo. Puede que inicies una conversación interesante que te motive a hacer mejor las cosas.

Entonces, ¿listo para aprender más y de la mejor forma? Esperamos que estos tips te ayuden a ser más efectivo con tus estudios, y desarrolles la habilidad de concentrarte de la mejor manera. ¿Tienes algún tip que quieras compartir con nosotros? Ponlo en los comentarios, nos gustaría leerlo.

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5 series más vistas en Netflix a nivel mundial

9 junio, 2017 — by Cristhian Manzanares

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Sin temor a equivocarnos, ya podemos decir que la TV por cable ha perdido su status de “indispensable” en lo que a preferencia del televidente se refiere. Descontando algunos programas con una fanaticada francamente considerable, la plataforma de streaming Netflix ha captado a un público que ya estaba algo aburrido de no encontrar casi nada atractivo para disfrutar un domingo por la tarde (o cualquier día de la semana a cualquier hora, valgan verdades), y los congregó en su dispositivo preferido, a través de una suscripción, para deleitarse con algunas propuestas originales que dan la hora -aunque también recogiendo algunas series del cable normal, por así decirlo-. Y seguramente, tú eres uno de los 70.5 millones de personas que mensualmente renuevan su membresía para no perderse ningún episodio de tu serie favorita.

Pero… ¿cuáles son esas series que todo el mundo prefiere y ve? Pues, no hace mucho el portal HighSpeedInternet.com se aventuró a investigar, precisamente, cuáles son aquellas que ven todos, y en esta lista te vamos a presentar las 5 series más vistas en Netflix a nivel mundial. Quizás te vayas a sorprender…

5. “New Girl”. Esta es una serie de la cadena televisiva Fox, recogida por la plataforma. Una comedia hecha a la medida de Zooey Deschanel (a quien seguro recuerdas -y detestas- por su papel en “500 días de Summer”, película que también encuentras en Netflix). Aquí le da vida a Jess, una joven maestra que se muda a un departamento en Los Angeles, junto a 3 roommates. La serie ya terminó hace algunos meses atrás, pero parece que sigue llamando la atención como para que se cuele dentro de este top 5.

4. “House Of Cards”. Esta es quizás una de las series originales más impactantes que tiene Netflix. Un drama político en donde Kevin Spacey y Robin Wright dan vida a los Underwood (Francis y Claire, respectivamente), esposos con una despiadada sed de poder y cada vez en franco y temerario ascenso, y no valiéndose de buenas mañas… pero es política, y todo vale. Literalmente, todo. Acaban de estrenar completa la quinta temporada, así que ya estás advertido. Es la favorita en Alemania y Suiza.

3. ”Narcos”. Otra serie original. Aquí, las licencias creativas de los productores dan pie a una historia verosímil sobre el narcotraficante colombiano Pablo Escobar, pero contada desde la perspectiva de un oficial del FBI, con diálogos en inglés y español. Aunque muchas de las situaciones son basadas en hecho reales, también es cierto que hay muchas recreaciones que distan mucho de lo que realmente pasó. Una serie que te atrapa, y ya va en su segunda temporada, aunque según este estudio no es la más popular en Colombia.

2. “Friends”. No podríamos explicar fehacientemente por qué esta serie, cuyo último episodio se emitió hace más de una década, es la segunda más vista en el mundo en Netflix. Pero ahí está, las 10 temporadas completas subidas y preferidas en esta plataforma. Si tuviésemos que concluir en una respuesta convincente, es que esta sitcom es considerada muy útil para quienes quieren aprender inglés. Perhaps…

1. “Sherlock”. Una de las mejores series de la BBC en la actualidad, es la más popular para los suscriptores a nivel mundial de Netflix. Sus protagonistas, Benedict Cumberbatch y Martin Freeman como Sherlock Holmes y el Dr. John Watson, respectivamente, nos deslumbran en cada episodio con su manera de resolver crímenes en el Londres de nuestros días. Si aún no la has visto, pues acaba con la que tienes pendiente, y comienza esta ya.

¿Cuál es tu serie favorita de Netflix? ¿La viste toda en una maratón, o eres de los que se puede aguantar y verla una por día? Cuéntanos en los comentarios.

 

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7 ideas para marcar la diferencia en tu trabajo

8 junio, 2017 — by Cristhian Manzanares

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Quizás uno de esos grandes secretos que los mejores trabajadores no han contado a nadie pero dejan en evidencia con sus acciones es que ellos ocupan buena parte de su tiempo ayudando a otras personas a lograr sus metas. Es así de simple y complejo a la vez. Quizás uno pueda pensar firmemente que, tras todo lo que uno tiene que hacer en su trabajo, ya no le va a quedar tiempo para ayudar a otra persona a hacer el suyo. Pero en realidad, el truco va un poco por aquí: tu éxito radica en tu comportamiento dentro de tu empresa y en las relaciones que ahí desarrollas. Entonces, es lógico que si tu realizas un trabajo que destaque, te sea más sencillo “crear” las condiciones necesarias para que las otras personas con las que laboras también lo hagan. Así que con esto en mente, aquí te presentamos 7 ideas para marcar la diferencia en tu trabajo, y sobresalir por encima del resto.

  1. Ten un propósito. Antes de buscar respuestas, haz las preguntas correctas. ¿Qué estás buscando en/con tu trabajo? Muchos jefes, gerentes y dueños son los primeros en llegar a la oficina cada día. Eso es un gran ejemplo para todos, pero… ¿qué haces luego de eso? ¿Pierdes media hora en la cocina endulzando un café? ¿Entras a una página web a leer noticias? ¿Organizas tus pensamientos? ¿Revisas tu email? Entonces, claro, bien puedes preocuparte por “tus” cosas, o en cambio hacer algo visible e importante para la empresa. Esto incluso lo puedes hacer desde un día antes. Y si otros han dejado pasar alguna labor en algún proyecto, puedes tomar las riendas y avanzar gran parte del mismo. No se trata de llegar a antes que el portero ni ser el que apaga las luces al salir. Se trata de maximizar efectivamente el tiempo durante el cual te encuentras en tu trabajo.
  2. Acompaña tus palabras con acciones. Porque es fácil tener una opinión para todo, y sobre todo, es fácil realizar una crítica (así sea -preferiblemente- constructiva). Pero queda claro que no muchas personas pueden hacer el esfuerzo de sostener esas palabras con acciones que validen sus opiniones. Y esto también implica desarrollar la personalidad y el criterio necesario para saber cuándo y cómo decir las cosas, y luego ejecutar el cambio o la acción requerida. Si un proyecto te parece que se está desbocando, intervén y dilo. Señalar que “está yendo mal” no ayuda en mucho, quizás para entonces ya todos lo sepan, pero opina, propón un cambio o una solución (o las que sean necesarias) y llévala a cabo. Problemas abundan. Personas que los resuelvan, no. Y tú podrías ser una de esas.
  3. Muestra también un lado personal. Porque uno no vive para trabajar, y afortunadamente es una tendencia que ya está desapareciendo. Mostrar tus intereses personales hace que las personas se identifiquen contigo y te recuerden, lo cual te puede dar una gran ventaja si es que eres alguien que recién se ha integrado a un equipo o incluso como una compañía ingresando a un mercado competitivo. Las personas buscan algo real con lo cual se puedan relacionar. Eso sí, asegúrate que tus intereses personales no opaquen tus logros profesionales. Es buenísimo que te reconozcan como “el tipo que corrió en una maratón”, pero no como “ese tipo corre tanto que si lo llamamos para un proyecto nunca contesta”, cuidado. Deja que la gente te conozca, pues eso le agrega algo de color y profundidad a tu imagen profesional, pero tampoco la descuides hasta que se destiña.
  4. Que te conozcan por algo específico. Hacer tu trabajo está bien. Es lo que tus jefes esperan, lo mínimo aceptable. Ese no es el consejo a seguir. ¿Por qué? Porque es tu obligación como empleado; es más, seguramente debe estar en el contrato que firmaste. ¿Entonces? Haz más que eso. Sí, eso es algo que probablemente tus jefes también esperen. Pero tiene sus ventajas. Sé un líder que transforme lo disconforme que se pueden estar el resto de empleados con alguna situación. Sé el dueño que se haga entregas a domicilio personalmente a algunos clientes. Sé el jefe que constantemente promueva a su gente. Que te conozcan por responder con prontitud, actuar con rapidez, y siempre esté al tanto. Elige tu misión, pero sobrepásala. Eso siempre se hace notar.
  5. Siempre dispuesto a aprender. No lo sabes todo, pero tranquilo, porque quien te contrato tampoco: por eso te llamó. Y tampoco está mal no tener todas las respuestas (ojo: algunas debes saber; por lo menos las que en efecto competen al trabajo por el cual has sido contratado). Lo que en realidad se ve mal, es que simplemente te quedes con lo ya sabes… y punto. Tu aprendizaje aún a ese nivel profesional debe seguir siendo constante, sin temor de intentar nuevas cosas. A mediano o largo plazo, te conducirá a una mejora ostensible de tus capacidades (y si tus superiores son inteligentes, sabrán esperarte). Tu crecimiento significa que la empresa también lo hará. Quedarse en el mismo lugar de siempre, significa que tampoco te importa cómo le vaya a la empresa a futuro. Y ningún dueño quiere eso.
  6. Desarrolla tu inteligencia emocional. Sí, este puede ser el consejo más difícil de todos. Todos conocemos a ese colega que nunca habla con nadie. quizás porque no quiere interactuar con ninguno o no se esfuerza en hacerlo. Son personas reconocibles pero no por las mejores formas. Del otro lado, está el colega que irradia energía positiva, es divertido e influye en quienes lo rodean para hacer siempre cosas buenas. Esa es la persona que mantiene al equipo unido y en la cual se puede confiar para motivar al equipo para trabajar juntos por un objetivo común. Las personas con inteligencia emocional quizás no tengan que ser las capaces mentalmente pero sí que saben sostener el espíritu y la fortaleza del equipo para dirigirse hacia un objetivo común y llegar al éxito. Los que logran que se hagan las cosas con los mejores resultados, sin hacerse problemas con nadie.
  7. Trabaja más fuerte que todos. No se ha encontrado el reemplazo del trabajo duro. Hasta ahora, no hay nada. Y quizás si nos ponemos a observar a nuestro alrededor para detectar cuántas personas trabajan más fuerte que pueden… pues, por ahí que nos damos cuenta que en realidad, son muy pocas. Para destacar hay que trabajar duro, y más que el resto, más que todos. Y si te das cuenta, por lo que acabamos de decir, esta quizás deba ser la manera más fácil. ¿Cómo? ¿La más fácil? Así es, porque seguramente, tú serás único que DE VERDAD lo está intentando. Qué tal…

¿Qué otras ideas para marcar la diferencia en el trabajo nos puedes dar? ¿Alguna de estos consejos te ha dado resultado? Cuéntanos en los comentarios.

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Los 10 productos chatarra más adictivos

8 junio, 2017 — by Cristhian Manzanares

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Cuando se trata de comer sabemos que hay 2 opciones: comer sano o comer lo que te gusta.

Ok, ok, quizás exageramos… Sí, es cierto que una cosa no tiene que ser diferente a la otra, pero algunas veces pareciera que fuera así. De cualquier forma, más allá de saber que comer ciertos alimentos en cantidades excesivas no nos hacen bien, no son pocas las veces en las que sucumbimos a la tentación de ingerirlas no sin placer cuando más nos provoca, así que si se presenta la oportunidad, pues, todo está servido para “pecar”.

Y básicamente todos esos ¿alimentos? tiene un nombre que los agrupa y describe: comida chatarra, y es ultra adictiva, produciendo en nuestro organismos efectos similares al de drogas como lo que hace la cocaína con nuestro cerebro.

Pues, bien, la Universidad de Michigan realizó un estudio sobre 384 participantes reclutados por Amazon, a quienes se les preguntó cuáles de estos productos consideraban los más adictivos. A continuación, les presentamos la lista de los 10 productos chatarra más adictivos (pero que igual seguirás comiendo, no nos engañemos).

  1. Pizza: Pepperoni, salame, jamón, mozzarella, champiñones, cebollas, aceitunas, todo sobre una gran masa redonda bañada en salsa de tomate, servida caliente con orégano. Y siento que nos quedamos cortos con los ingredientes. ¿Qué no tiene para volverse adicto?
  2. Chocolate: La sensación que produce comer chocolate ha sido comparada hasta con el placer sexual. Es así de envolvente su sabor. Hagámosle caso al meme: “cuidemos nuestro planeta, ¡es el único con chocolate!”.
  3. Papas en hojuelas: El problema con las papitas –o chips– es que son omnipresentes. ¡Están en todas partes! Así no es posible evitarlas. ¿quieres ver una peli en Netflix? Papitas. ¿Vas a un cumpleaños? Papitas. ¿no te alcanza para un menú? Papitas. No es nuestra culpa si nos volvemos adictos, pues.
  4. Galletas: Aquí hay un asunto muy serio: las galletas muchas veces fueron ¡un premio! Entonces si hacíamos bien la tarea, si nos portábamos bien en casa, si no despertábamos a la abuela; en suma, si realizábamos un esfuerzo que merecía ser recompensado, ¿el premio cuál era? Galletas. Algunas adicciones comienzan en el hogar.
  5. Helado: No tenemos la culpa de tener un sol que nos quema casi durante 6 meses. Con ese clima, con estas olas de calor, obviamente vamos a querer algo que nos refresque. Y nunca falta un heladero paseando con su carrito inocentemente por nuestra calle. En paleta o en vasito, hielo o crema, no importa. Lo que vale es que refresque.
  6. Papas fritas: Si algo tienen las papas fritas es que vienen en TODO. Hamburguesas, pollo a la brasa, bistecs, salchichas, hasta con pescado frito. Es más, ¡¡puedes comprar solamente las papas!! Y meterlas de cabeza en un recipiente de kétchup o mayonesa, y comerlas una por una por una por una… Ya me provocó…
  7. Hamburguesa con queso: Ah, hablamos de cosas serias… La cheeseburger es eso que uno nunca pide, pero en el fondo, muy en el fondo, bien adentro, siempre quisiera comer, todos los días, sin importar las consecuencias, sin pedir permiso ni perdón. No lo hacemos porque… quién sabe por qué… pero por vergüenza no es, estoy seguro.
  8. Gaseosa (no diet): Bueno, con algo hay que refrescarse de comer tanta pizza, chocolate, chips, galletas, helado, papas fritas y cheeseburger. Es más: después de leer esto, seguramente irás corriendo –qué digo corriendo: llamarás al delivery de tu hamburguesa favorita para pedirle un combo de cheesburger con papas fritas y gaseosa. ¡Agrandado, obvio!
  9. Torta: Si hay una propiedad indiscutible que tiene todo pedazo de torta en el planeta es el siguiente: Siempre encuentra un espacio dentro de nosotros para escabullirse luego de todo lo que hemos comido (que como vemos, nunca parece ser poco). Exacto, seguro no te vas a comer toda tu cheeseburger para poder probar un poquito de esa torta de chocolate que viste en la pastelería de la vuelta. Caray…
  10. Queso: Bueno, qué podemos decir acá… Nada, que el queso básicamente forma parte de al menos 3 productos de esta lista. Eso para no decir que hay lugares donde le ponen queso a las papas fritas, lo cual los convierte en los mejores lugares del planeta, faltaba más. PERO también puedes pedir que te hagan queso frito. Ese lugar es… ya no tenemos palabras…

¿Cuál de todos estos productos es el más adictivo para ti? Espera… ¿eres adicto a otros alimentos? Wow.

Oficina

4 tipos de personas en el trabajo

5 junio, 2017 — by Cristhian Manzanares

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Una de las grandes habilidades que posee todo trabajador, es precisamente tener esa capacidad de lidiar efectivamente con varios tipos de personalidades en su centro laboral. A veces llega a ser todo un arte, pero si lo dominas, tu estancia durante las horas de chamba pueden resultar no solo productivas sino incluso entretenidas. Claro, idealmente. De todas formas, se sabe que existen varias “personalidades” en el trabajo que, de acuerdo a varios estudios y publicaciones, son específicas y estables, las mismas que orientan sus comportamientos. En este post te mostraremos 4 tipos de personas en el trabajo que debes conocer para, al menos, trabajar con gusto y sin complicarte demasiado. Aprende a detectarlas.

  1. Directa. Aquellas personas con una personalidad directa son las que tienen un escritorio cubierto con papeles aunque seguramente esté organizado en pilas. Comúnmente prefieren aprender por su cuenta y están orientadas a la acción, por lo que se les podría ver impacientes o aburridos en grupos de trabajo. Las personalidades directas tienden a usar expresiones como “tienes que” o “deberías” y además, hablan muy fuerte y rápido, haciendo pasar sus opiniones como hechos. Pero más que eso, estas personas no tienen muy desarrollada su capacidad de escuchar, así que cuando necesitas darles instrucciones, trata de ser directo y frontal en tus interacciones. Son personas que constantemente sienten que necesitan estar apurados y tienden a tomar decisiones rápidas.

  1. Animosa. Una persona animosa usualmente tiene un escritorio desordenado, con papeles en cualquier parte, junto a revistas, recibos, formularios, libros y otras cosas más. Estas personas con tal personalidad prefieren aprender en grupos y disfrutan ser guiados y atender a conferencias. Son fáciles de reconocer porque se resisten a completar un programa de estudio online personal. Estas personas tienden a exagerar y hablar un montón. Son muy buenos comenzando nuevos proyectos pero necesitan un poco más de ánimo para finalizar aquellos en los que ya están involucrados y aún no culminan.

  1. Considerada. Este tipo de persona tiene su escritorio atestado, sin embargo sabe exactamente dónde está cada cosa. Posiblemente tenga el protector de pantalla de su computadora con imágenes de paisajes que llamen a la serenidad (o quizás tenga un marco con esa imagen sobre su escritorio), fotos grupales con amigos y otros ítems personales distribuidos prominentemente. Estas personas prefieren aprender en grupos, especialmente en actividades de team-building, y no les gusta mucho tomar nuevos proyectos así de pronto. Si ves que una persona requiere mucha atención y guía cuando se le asigna un nuevo proyecto, es este tipo de persona. Hablan de manera suave y pausada y a menudo son reticentes a dar sus propias opiniones sobre algo. Escuchan cuidadosamente antes de hablar y participan mucho en charlas triviales.

  1. Sistemática. Esta persona usualmente tiene un escritorio pulcro sin papeles, excepto aquellos con los que está trabajando en ese momento. Además limpian su escritorio cada noche (o al final de sus labores) y los únicos materiales visibles están relacionados a su trabajo, tales como gráficos y cuadros estadísticos. Las personas sistemáticas prefieren pensar de manera independiente, pueden ser algo reacias a participar en ambientes grupales y están enfocados en los plazos. También tienden a usar un lenguaje muy preciso y prefieren compartir hechos y datos más que sus propias opiniones. Asimismo, su capacidad de conversación es algo limitada y prefieren tener conversaciones enfocadas en un tema específico.

¿Has detectado alguna (o todas) de estas 4 tipos de personas en tu oficina? ¿Crees que hayan más personalidades? Cuéntanos tus experiencias en los comentarios.

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3 métodos para explotar tu creatividad

1 junio, 2017 — by Cristhian Manzanares

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El tema con la “Creatividad” es que hay muchas personas que piensan que no la tienen, y efecto sostienen que no son creativos. Lo cual, hay que decirlo de una vez, no es completamente cierto. En el fondo, no importa qué tan creativo seas, sino cómo ejecutas tu creatividad. Y es cierto que habrá ocasiones en que te sentirás “seco”, sin ideas, y que no se te ocurre nada. Ok. Un poco de motivación, tal vez, para resarcirte de ese trabajo duro buscando ideas donde no las encuentras. Te tomas un tiempo, regresas al trabajo y de vuelta a darle duro con el pensamiento… Como ven, puede resultar un proceso algo tedioso, así que mejor intentaremos ayudarte un poco. Aquí te presentamos 3 métodos para explotar tu creatividad. ¡A volar!

  1. Sueña despierto, piensa en lo abstracto. Diviértete tu mismo soñando despierto. Mira a tu alrededor, concéntrate en un objeto o una persona y crea una historia para ese “personaje”. Hazlo a través de la libre asociación o practicando un pensamiento abstracto o divergente. Un gato negro en sentido literal puede ser solamente una bonita mascota, pero simbólicamente, puede significar buena suerte (basados en la cultura japonesa) o mala suerte (basados en la cultura occidental). Hazlo más desafiante: el gato es un hada o una bruja o una persona sobre la cual ha caído la maldición de adoptar la forma de un animal, o quizás sea una bestia que se cambia de forma y se roba las almas de los humanos, o para darle un vuelco a todo, es un guardián que defiende a un niño talentoso contra las criaturas de la noche. Deja suelta a tu imaginación como un ejercicio creativo y no tengas miedo de tener ideas tontas en tu brainstorming.
  2. Medita, disciplina tu mente. A través de la meditación tu habilidad cognitiva tendrá una mejora significativa, lo cual incluye la creatividad, por supuesto. Si bien es cierto, hay una cuenta de talento involucrada en esta ecuación, debes desarrollar y reforzar tu disciplina. La meditación te ayudará a mantener tu mente enfocada, a afilar tu percepción, y tu memoria atenta. Además, la meditación incremente tu tenacidad emocional, lo que te permitirá manejar la excitación, la ansiedad y la depresión. Disminuirá significativamente el abuso de sustancias debido a las presiones del trabajo y su práctica continua logra que las mentes creativas no pierdan esa capacidad de sorprenderse por todo lo nuevo que hacen. Siempre encontrarás una manera de apreciar y preguntarte sobre todo lo que ves, en vez de desentenderte de todo aquello asumiendo que ya los has visto todo, sin haberlo experimentado antes.
  3. Experimenta, sé creativo en otras maneras. No te pongas límites. La fatiga es una barrera que la creatividad debe evitar, y esto es fácil de hacer, Por ejemplo, teniendo pequeños descansos o enfocándote en otras cosas por un corto periodo de tiempo. Usar tu creatividad de otras formas significa que puedes usarla para perseguir otros intereses. Lo mejor de expandir tu burbuja creativa es que puedes tener la oportunidad de practicarla de forma novedosa, incluso dentro de esa misma esfera. Por ejemplo: si tocas el piano, ¿por qué no intentas tocar la guitarra o cantar? Si eres un escritor intenta la fotografía, que eventualmente puede transformarse en un valor para tu redacción. Si te gustan los números, intenta cocinar, pues ahí puedes usar medidas y cálculos, que son importantes para realizar una tarea totalmente organizada. No eres creativo simplemente por lo que haces, sino también por cómo lo haces. Resolver problemas también es una muestra de creatividad, así que quizás puedas tener eso que se necesita para hacer aplicaciones móviles o algún software que ayude a realizar tareas específicas. ¿Por qué no intentarlo? Todo es posible.

Esperamos que estos métodos te ayuden a despertar tu lado creativo y lo sigas ejercitando continuamente. ¿Tienes otros métodos para activar y potenciar tu creatividad? ¿Cuáles son? Cuéntanos en los comentarios.

Universidad

Las 10 carreras con mayor demanda en el Perú

1 junio, 2017 — by Cristhian Manzanares

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A medida que se van acercando los últimos meses del año, los estudiantes de quinto de secundaria ven ciñéndose sobre sí esa gran pregunta que todos (padres, profesores, y conocidos) les harán indefectiblemente: “¿qué vas a estudiar?”.

Claro, uno que alguna vez fue estudiante y pasó por esa etapa sabe que –poniéndose la mano al pecho– puede tener alguna idea de lo que le gustaría estudiar una vez acabado el último año escolar… pero muy muy muy en el fondo puede no estar tan seguro del todo. Y eso está bien. ¿Lo es? Sí, porque una vez dentro te darás cuenta que si no tienes una vocación definida, la terminarás encontrando.

No obstante, este hecho no quita el que sí haya jóvenes que sepan de antemano qué es lo que quieren estudiar (e incluso dónde) y a qué quieren dedicarse durante su vida profesional, o al menos los primeros años. Una determinación es compartida por muchos estudiantes en nuestro país, lo cual nos hace pensar en cuáles son esas carreras a las que ellos les gustaría estudiar cuando salgan del colegio.

Por quinto año consecutivo, desde 2012, Trabajando.com elaboró el Estudio de Las Carreras más Demandadas durante el 2016, lo que refleja la situación actual del campo laboral y orienta a los jóvenes que están pensando en qué estudiar, para así tomar una decisión más informada pensando en las profesiones con mejor campo laboral.

¿Cuáles son las carreras más pedidas?

El portal Trabajando.com realizó un estudio de las carreras más demandadas en nuestro país durante el 2016, lo que refleja la situación actual del campo laboral y orienta a los jóvenes que están pensando en qué estudiar, para así tomar una decisión más informada. Estos datos fueron recogidos de una muestra de más de 100 mil ofertas de empleo publicadas por las empresas clientes del portal durante el año pasado. ¿Cuáles fueron los resultados?

  1. Administración de Empresas
  2. Ingeniería Industrial
  3. Contabilidad
  4. Economía
  5. Administración de Negocios Internacionales
  6. Derecho
  7. Ciencias de la Comunicación
  8. Administración de Empresas (Técnico)
  9. Marketing / Mercadotecnia
  10. Psicología

¿Sorprendido? Ernesto Valverde, country manager de este portal, nos explica los resultados:

La tendencia de las carreras más demandadas por las empresas se mantiene en el tiempo, y al parecer está dado porque las organizaciones buscan perfiles más versátiles que se puedan adaptar y desempeñar en distintas áreas. Característica que no debe pasar desapercibida por los jóvenes, porque en la medida que ellos revisen qué es lo que buscan las compañías y lo consideren en su toma de decisiones, las probabilidades de ejercer y tener éxito laboralmente son mayores”.

Lo que se aprecia es que, en efecto, hay carreras con alta demanda y saturación, lo cual representa un problema para los estudiantes que pasarán 5 años en una universidad para egresar y no poder ejercer porque no tienen un campo laboral en el cual ejercer.

De la misma forma, sería interesante que en los propios colegios se comience a detectar en los estudiantes mejores formas de ampliar sus intereses vocacionales, teniendo en cuenta este panorama, para que ellos tengan un espectro sobre el cual poder decidir sin tener que recurrir a carreras en las que actualmente no se están dando muchas oportunidades.

¿Qué te parecieron estos resultados? ¿Cambiarás tu elección ahora que ya los conoces? Cuéntanos qué opinas en los comentarios.

Mundo Pilot

4 fobias que seguramente no sabías que existían

1 junio, 2017 — by Cristhian Manzanares

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Tener miedo es algo normal. Es un sentimiento que abarca a todo ser humano. Y también es normal que algunos humanos tengan miedos que alcanzan niveles críticos, a los cuales se les denomina “fobias”, los que incluso se manifiestan con dolores físicos. Todo esto sigue siendo normal para nuestra especie. Lo que sí podríamos catalogar como poco normal son ciertos miedos que afligen a algunas personas, puesto que para el resto de seres humanos son poco menos que incomprensibles, pero que están ahí, son reales, existen y esas personas las padecen.

Fobias como miedo a los libros (bibliofobia), o miedo a lavarse las manos o a asearse en general (ablutofobia), o miedo a sentarse (catisofobia), o miedo a los espejos (catoptrofobia), o incluso miedo a estar en tu casa (domatofobia), o miedos al queso y al vino (turofobia y enofobia, respectivamente), todas estas existen; pero hay todavía fobias que hasta parecen inventadas. Así que por si no las conocías, aquí te presentamos 4 fobias que seguramente no sabías que existían:

  1. Consecotaleofobia es el miedo a los palitos chinos. Sí, esos con los que comes makis, sushi y demás delicatessens japoneses. Claro, es ilógico pensar que si no te gusta ese tipo de comida vayas a tener algún nivel de exposición a esta fobia. Pero hay gente sí le tiene miedo. Suponemos que ni siquiera como para darle esos palitos con ayuda que siempre hay en alguno de esos restaurantes. Vayan un chifa no más, caballero.
  2. Dendrofobia es el miedo a los árboles. Queda claro que para las personas que sufren esta fobia, salir de campamento al bosque JAMÁS fue una opción. O ni siquiera salir al parque a la vuelta de su casa. O ver las películas de El señor de los anillos. Ok, quizás esto último es exagerado, pero bueno, imaginamos que deben ser persona muy, pero muy citadinas, ¿no? O en su defecto, full playa. Cuidado con el sol no más (sí, también hay fobia a eso: se llama tanofobia. Lo sentimos).
  3. Sesquipedalofobia es el miedo a las palabras largas. Aquí lo más resaltante es que, precisamente, la palabra usada para denominarla sea igual de larga. Alucinante. Es decir, hasta pronunciar que esta es tu fobia te daría fobia. Pero lo peor no es esto, sino que en realidad ese es un nombre corto que el “otro” nombre usado para referirse a esta fobia: Hipopotomonstrosesquipedaliofobia. ¡¡Por favor, que alguien detenga esta crueldad!!
  4. Crometofobia es el miedo al dinero. Son personas que no pueden ni ver billetes ni monedas. mucho menos hacer ningún tipo de transacción en el banco que involucre manipular dinero. Suponemos que mientras usen sus tarjetas de débito o crédito todo irá normal. Pero si quieren comprar algo en el quiosco de la esquina, pues…

Y tú, ¿reconoces tener alguna fobia? ¿Tiene su propio nombre? ¿Has hablado alguna vez de eso? Recuerda que puedes conversarlo con tu familia y acudir a algún especialista para tratarla.

Colegio

El correcto uso de ‘hay’, ‘ay’, ‘ahí’

1 junio, 2017 — by Cristhian Manzanares

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Aprender a comunicarse no solo significa aprender a hablar bien y expresar correctamente nuestras ideas sino también a hacer el uso correcto de nuestro lenguaje de manera escrita. Es por eso que desde muy pequeños se nos demanda tener una buena ortografía. Pero el castellano o español se las ha arreglado para complicarnos un poquito las cosas.

Decimos esto porque en nuestro idioma existen palabras muy similares, que se denominan “homófonas” -palabras que suenan igual pero se escriben de distinta forma- y por ende significan otra cosa; eso hace que en ocasiones las confundamos y empleemos una en vez de otra.

El post que les presentamos a continuación es sobre uno de esos casos más resaltantes en nuestro idioma. Palabras que suenan muy parecidas, casi idénticas, pero que ya sabemos se escriben diferente y cada una significa otra cosa. Presta atención:

El correcto uso de ‘hay, ‘ay’, ‘ahí’

¡ay!
La palabra “ay”, escrita sin hache, es una interjección.
Según la RAE se usa para “expresar muchos y muy diversos movimientos del ánimo, y más ordinariamente aflicción o dolor”. Es por esto que suele ir escrita entre signos de exclamación.

Ejemplo: ¡Ay, qué pena que siempre me confundo con las palabras homófonas!

hay
“Hay”, escrito con “h” inicial, corresponde a una forma impersonal del verbo “haber” para expresar:

  • Que existe o se dispone de alguna cosa.
  • Obligación.

Ejemplo: Hay que aprender a diferenciar las palabras homófonas para no confundirnos.

Ahí
En cambio, “ahí” -escrito con hache intercalada y tilde en la “i”- es un adverbio de lugar que señala alguna cosa que se encuentra a una distancia media (entre “aquí” y “allí”).

Ejemplo: Si tienes dudas, busca un diccionario y ahí encontrarás el significado de la palabra que buscas.

¡Recuerda!

  • Formar el hábito de la lectura es importante para mejorar tu ortografía.
  • Realiza ejercicios en los cuales puedas diferenciar estas tres palabras para entender y utilizar bien cada una.
  • Cuando no estés seguro cómo se escribe alguna de estas palabras, revisa tu diccionario (puede ser virtual o un libro).

¿Aclaramos tus dudas? ¿Cuál otra tienes? Cuéntanos en los comentarios. Y recuerda revisar tu diccionario, ahí encontrarás todas las definiciones de las muchas palabras homófonas que hay en nuestro idioma. ¿No tienes diccionario? Ay, pues…