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5 técnicas para mantener ágil la mente

28 agosto, 2017 — by MundoPilot

A pesar de que tengamos variadas actividades académicas y sociales, nuestro cerebro puede enfrascarse en la rutina. Ir todos los días al mismo lugar a estudiar, frecuentar las mismas personas, hacer nuestras actividades diarias casi de memoria y caer en la monotonía es un riesgo enorme para nuestra mente y espíritu. Así como el cuerpo se vuelve sedentario, la mente se enfrasca y pierde agilidad y ligereza.

¿De qué manera podemos entonces mantener activa la mente, darle agilidad y acción? Aquí te ofrecemos 5 técnicas para mantener ágil la mente que puedes poner en práctica a partir de ahora:

  • Ejercicio

    El gran enemigo de una mente sedentaria, aburrida y -claro que sí- triste es la falta de ejercicio. El problema radica en que muchos creen que esto se trata de una rutina casi militar en un gimnasio cuando simplemente podemos caminar todos los días después de almuerzo, usar menos el auto y más las piernas, y por qué no, intentar conocer, practicar y disfrutar una nueva actividad aeróbica. Recuerda que el ejercicio libera endorfinas, la hormona de la felicidad.

  • Juegos de mesa

    Reta a tu mente y a la vez diviértete. ¿Hace cuánto no juegas Monopolio, Scrabble o cualquier otro juego de mesa con tus amigos? En estos juegos nada está escrito, constantemente tienes que buscar cómo ganar de acuerdo a como se van dando las situaciones. Tu mente se enfrente a momentos inesperados y además agudizas tu sentido de la estrategia. ¡Vamos a jugar!

  • Encuentra un hobbie

    Si aún no lo tienes, búscalo. Prueba con algún libro interesante: si lo tuyo no es la ficción, elige una novela clásica, pinta macetas, ¿Tampoco es lo tuyo? Entonces llena un crucigrama. ¿Te aburre? Pues, ahora intenta con el trekking. ¡Hay tantos hobbies! Y lo mejor es que tú mismo puedes crear el tuyo. El truco está en disfrutarlo tanto que no sientas el tiempo pasar.

  • Bájale a la comida chatarra

    La comida es parte importante de nuestra vida, para muchas personas quizá el eje de la misma, y no está mal; cada uno disfruta las cosas a su modo, pero la alimentación también juega un rol importante en el desempeño de nuestro cerebro. Reduce el consumo de comida chatarra, opta por la carne de pescado y ya no todos los días por la carne de res. Intenta comer lo mínimo posible de noche y toma mucha agua. Por algo conocemos la frase: Mente sana en cuerpo sano.

  • Intenta relajarte

    Ya sea con yoga o con respiración. Actualmente hay mucha información disponible para, de diversas maneras, lograr relajarte. Cuando te relajas el cerebro se “resetea” tal cual como cuándo reinicias tu compu. Necesitas apagar, desenchúfarte de todo por lo menos una vez por semana para que cerebro pueda rendir. Si el yoga no es para ti, prueba con técnicas de relajación; no es necesario que salgas de casa, Internet ofrece muchos métodos y hasta tenemos aplicaciones móviles que nos ayudan a relajarnos gracias a melodías y sonidos de la naturaleza.

¿Tienes algún otro tip para compartir? ¡Cuéntanos!

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10 frases que te ayudarán a empezar con pie derecho

25 agosto, 2017 — by MundoPilot

Cada día, al levantarnos, empezamos de nuevo. Habrá unos días más difíciles que otros, ciertamente. Pero siempre es una buena oportunidad para hacerlo mejor. Y con la motivación correcta, ese día puede ejercer una enorme diferencia en tu vida. Para ayudarte a conseguirlo, aquí te dejamos 10 frases que te ayudarán a empezar con pie derecho. ¡A darle con todo!

  1. “Tener ideas es fácil. Implementarlas es lo difícil” –Guy Kawasaki, empresario.
  2. “No te preocupes por fracasar: solo necesitas acertar una vez” –Drew Houston, co-fundador de Dropbox.
  3. “Empieza por hacer lo necesario; luego haz lo que sea posible; de pronto ya estarás haciendo lo imposible” San Francisco de Asís.
  4. “No esperes hasta que se den las condiciones perfectas para comenzar. Los comienzos hacen que las condiciones sean perfectas” Alan Cohen, empresario.
  5. “Existen algunas cosas que solo se pueden alcanzar tras dar un salto deliberado en la dirección opuesta”. Franz Kafka, escritor.
  6. “La vida no siempre se trata de tener una buena mano de cartas, a veces se trata de jugar una mala mano de la mejor manera” –Jack London, escritor.
  7. “Tú no aprendes a caminar siguiendo las reglas. Aprendes haciéndolo y cayéndote” –Richard Branson, fundador del grupo Virgin.
  8. “Los clientes menos contentos son tu más grande fuente de aprendizaje” –Bill Gates, fundador de Microsoft.
  9. “Lo que no se ha empezado hoy, nunca se terminará mañana” Johann Wolfgang von Goethe, escritor.
  10. “El fracaso es la oportunidad de empezar de nuevo de una manera más inteligente” Henry Ford.

¿Qué te parecieron estas frases? ¿Tienes algunas que te haya servido mucho en tu vida? Colócala en los comentarios, queremos conocerla.

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Tips para mantener una mente sana y positiva

24 agosto, 2017 — by MundoPilot

Quizás te haya ocurrido este escenario con alguien que conoces: estás compartiendo un tiempo bueno con esta persona luego de haber pasado por momentos no tan agradables durante algunos días (no necesariamente tristes, pero sí algo más “demandantes” mental y emocionalmente), y de pronto, se forma esta pregunta en tu cabeza: ¿por qué él/ella es tan feliz? Quizás la primer respuesta que obtengas sea esta: “Porque he elegido serlo”. OK. Debe ser que luego de tantas complejidades y entredichos en los que nos coloca la vida, alguien efectivamente decidió no complicarse y “ser feliz”. Pero seguramente, más que tomar una decisión por ser o estar feliz, lo que optaron fue dejar de regodearse en la negatividad, lo cual es un primer gran paso para llegar a este “objetivo” que es alcanzar la felicidad (o algo muy similar a ello).

¿Se puede ser feliz?

Empecemos por el principio. Ese gran paso que es, en otras palabras, adoptar una actitud positiva nos da la fuerza y el valor para abordar lo que la vida nos entrega. Cierto, parte de ella es consecuencia de lo que nosotros hacemos aquí, pero también hay que considerar que no vivimos solos sino rodeados de otras personas, y muchas veces sus acciones escapan a nuestro control. Pero lo real es que tener esta perspectiva positiva nos brinda un potencial particular para mejorar nuestra vida y nuestro desempeño en nuestras diferentes actividades en ellas.

Además, un estudio de la universidad de Yale indica que una actitud positiva ayuda a que tu corazón lata unos 7.6 años más aproximadamente. Así que en este post queremos reforzar tus ímpetus optimistas con algunos tips para mantener una mente sana y positiva. Síguelos, no aceptaremos un “no” por respuesta 😉

  • Empieza el día con una afirmación positiva

    La manera como arrancas la mañana define el tono del resto de tu día. Alguna vez te has levantado tarde, te has puesto ansioso y has sentido que no va a pasar nada bueno el resto del día, ¿cierto? A veces pasa, y eso sucede cuando comenzamos el día con una emoción negativa o una visión pesimista que se traslada a cada evento que experimentamos a partir de ahí. En vez de dejar que eso te domine, comienza tu día (es tuyo porque es consecuencia de lo que tú harás con él) con afirmaciones positivas. Háblate a ti mismo en el espejo (sí, como un boxeador), afirmando que “hoy será un buen día”, o diciendo “hoy lo voy a hacer muy bien”. Puede sonar tonto, pero te sorprenderá cómo mejora tu desarrollo.

  • Maneja tu estrés efectivamente

    Hacer muchas cosas no es tanto el problema, sino cómo manejas toda esa carga diaria. El estrés va a estar presente en varios aspectos de tu vida, así que lo mejor será que aprendas a manejar dicha carga. Precisamente, la llamada generación “millennial” es la que peor la afronta. En Estados Unidos afecta a la población entre los 18 y los 33 años por encima del promedio nacional. Cada persona tiene su forma de lidiar con el estrés, para algunas funciona leer mientras que para otras el ejercicio es lo ideal. Puede ser pintar, puede ser escuchar (o hacer) música, puede ser meditar, pero el punto en todas estas actividades es uno solo: enfocarse en el presente. Y tener una actitud de gratitud por lo que tienes (en vez de preocuparte por lo que no) también ayuda a reducirlo.

  • Busca el humor en malas situaciones

    Otra recomendación es que te permitas experimentar humor incluso en las situaciones más oscuras o desafiantes. Recuérdate que tal situación quizás te sirva después para relatar una anécdota en otra oportunidad y bromear al respecto. Pongamos un ejemplo: te dicen que hoy es tu último día en tu trabajo; piensa en la manera más absurda en la que puedas pasar tu último día ahí, o el trabajo más ridículo que puedes buscar después, ¿quizás un paseador de canguros o un escultor de chicles?

  • Encuentra amigos, mentores y colegas “positivos”

    Cuando te rodeas de gente positiva, escucharás puntos de vista positivos, historias positivas y afirmaciones positivas. Esas palabras positivas se incrustarán en ti y van a afectar tu manera de pensar, lo cual repercutirá en tu mundo y de la misma forma contribuirá a todo este grupo del que formas parte. Encotnrar gente positiva que llene tu vida puede resultar difícil, pero necesitas eliminar lo negativo en tu vida antes que esto te consuma. Haz lo que puedas para mejorar la vida de otras personas, y deja que su positivismo te impacte de la misma forma.

¿Cómo haces tú para mantener una mente sana y positiva? ¿Tienes algún consejo que nos puedas brindar? Nos gustaría leerlo en los comentarios.

Colegio

Cómo mantener mis calificaciones altas en secundaria

23 agosto, 2017 — by MundoPilot

La secundaria significa, entre otras cosas, mayores responsabilidades académicas puesto que, en mayor medida, cada año ahí representa que estamos mucho más cerca de nuestro ingreso a la universidad o instituto, es decir, más cerca de tener una exigencia mucho mayor sobre nuestros estudios. Mantener un buen promedio en la secundaria en algunos casos te abre posibilidades para las casas de estudios superiores, así que debería ser un tiempo que puedas aprovechar de la mejor manera posible.

Otro tema a considerar es que mantener tus buenas notas hace que te acostumbres a un ritmo y una rutina de estudia que te beneficiará para cuando comiences a estudiar una vez que salgas del colegio, así que si te estás preguntando cómo mantener altas mis calificaciones en secundaria, en esta publicación te vamos a dar algunos consejos para lograrlo. Tenlos muy en cuenta.

  1. Encuentra tu motivación

    Ingresar a la universidad o al instituto donde puedas seguir la carrera que te apasiona puede ser, en efecto, ese “empuje” que necesitas para mantener tus notas altas. La motivación es el combustible que te ayudará a esforzarte cada día, y es un elemento que no se debe dejar de lado, porque su impacto y las posteriores recompensas serán muchas; no solo es el hecho de ingresar a esa universidad, sino también será un motivo de orgullo familiar, que es algo que tampoco debes menospreciar, pues incluso desde tu propia familia puede llegar ese impulso para esforzarte más.

  2. Elabora un plan de estudios (y úsalo con sabiduría)

    Este es un paso importantísimo. Porque en secundaria tienes que estudiar muchísimas cosas, y realizar muchísimas actividades, muchas de ellas extracurriculares (además de, claro, ser un adolescente, no es tan fácil eso tampoco, ¿verdad?). Entonces, necesitas administrar tu tiempo con propiedad. Una vez que empiezan las clases, empiezan las tareas, así que programarte y organizarte desde el principio te viene bien. Haz tu plan, y sobre todo, ajústate con disciplina a él. No querrás perderte tu(s) fiesta(s) de (pre)promoción, ¿o sí?

  3. Conversa con tus profesores

    Despejemos todas las dudas de una vez: cuando se trata de aprender, tu profesor ES un aliado, no un monstruo. Así que si algo no te queda claro en una clase, sobre alguna materia o curso, acércate a él y comunícate. Mientras mejor te relaciones con ellos, mejores resultados obtendrás. No se trata de que te “ayuden” a pasar el curso, sino de que logres entender mejor lo que estás estudiando. No hay mejor lugar para hacer esto que en el colegio. Luego en la universidad, tendrás que realizar esta práctica con mayor asiduidad, sobre todo en el primer o los primeros ciclos, y créenos: no serás el único. Esta es una gran forma de mejorar tu aprendizaje.

  4. Duerme bien

    No es broma. Ni tampoco algo banal. Tu cuerpo y tu mente en el mejor estado son importantes para un mejor aprendizaje. Debes otorgarle a tu sueño el horario adecuado para que tu rendimiento no se vea afectado; dormir mal significa, por ejemplo, no prestar buena atención en clase. Así que mientras mejor duermas, mejor ánimo y resistencia tendrás para tus estudios. Además, recuerda que el ritmo universitario es mucho más intenso (y seguramente, tus horas de sueño ahí se reducirán dramáticamente) así que es mejor que puedas dormir bien en esta etapa de tu vida.

  5. Estudia con quienes también quieran estudiar

    Una cosa es la amistad, otra son los estudios. En ocasiones no van de la mano. Eso no está mal, así sucede, cada cosa tiene su momento y su situación. Para cuando la época de exámenes y evaluaciones se avecine, el ritmo de estudio se intensifica, así que una buena ayuda puede ser formar un grupo de estudio activo y participativo, en el que puedas aprender y entender cosas que quizás por tu cuenta no lograbas descifrar del todo. Esto es positivo porque todos tendrán un objetivo común. Además, para estudiar te puedes valer de todas las herramientas y técnicas posibles, y compartirlas (o aprender una nueva) con tus compañeros. Finalmente, también puedes consultarle a personas que conozcas que ya acabaron el colegio y se están preparando para seguir estudios superiores, para que te puedan aconsejar y recomendar algún método que puedas utilizar.

¿Qué te han parecido estos consejos? ¿Qué otros nos puedes recomendar? Cuéntanos en los comentarios qué tips seguiste y cuáles fueron tus resultados.

Colegio

Conecta tus ideas creando mapas mentales

21 agosto, 2017 — by MundoPilot

¿Qué es un mapa mental?

Nos referimos a un diagrama que conecta información alrededor de un tema central. Piensa en un árbol, aunque con una estructura más “radial”, es decir, rodeando al tema, más que ramificándose de él. De todas formas, al centro siempre va tu idea principal, y lo que sale de ella son los temas secundarios o ideas relacionadas, llegando a tener niveles de detalle en los que todos los temas se pueden llegar a relacionar unos con otros.

El mapa mental es una técnica visual muy popular que te ayuda a enfocarte en tus ideas y tus planes. De esta forma tendrás la posibilidad de crear un escenario de trabajo óptimo para ti y podrás ser mucho más productivo de lo que eres. Es un proceso simple pero efectivo, con el cual conectarás ideas de forma pragmática hasta llegar a tu objetivo final, que es analizar o aprender un tema. Algunos lo prefieren al brainstorming, así que este post te puede servir. Conecta tus ideas creando mapas mentales, aprende aquí cómo.

Uso de mapas mentales, paso a paso:
  1. Muestra tus ideas
    Los mapas mentales solo funcionan cuando muestras tus ideas de forma que sean, literalmente, visibles para ti. Aquí el truco para un mapa mental efectivo es anotar todas tus ideas (sí, todas) y pensamientos que tienes en tu cabeza para convertirlas en este tipo de diagrama. Usa un lápicero y un papel, anótalas, dibújalas, usa colores (o incluso puedes usar algún software), pero el punto es que tienes que verlas.
  2. Analiza tus ideas
    El segundo paso es analizar todas las ideas que has anotado. Si tu objetivo es escribir un libro, pues conecta todas las ideas relacionadas que te sirvan para armar un capítulo. Una vez hecho un análisis, dándole a cada idea un repaso considerable, vamos al siguiente paso.
  3. Agrupar ideas similares
    Esto involucra mucho más trabajo que los pasos anteriores dado que aquí reúnes las ideas que tienen una estructura básica similar o apuntan a conseguir un objetivo común. Agrupa las ideas que funcionen bien juntas, cuyo propósito sea similar. Entonces, anota el objetivo que cumplirá cada grupo, que te servirá para el siguiente paso.
  4. Crea una cadena de priodidades
    Este paso involucra priorizar las ideas que has agrupado. La cadena de prioridades que formes debe seguir una lógica con la cual las ideas se puedan vincular. Aquí el objetivo final de cada idea es lo que te ayudará a este proceso.
  5. Crea una cadena lógica final que conecte tus ideas
    Este es el paso final de este proceso de creación de mapas mentales. Debes formar la cadena final que conecte todas tus ideas básicas que tienes agrupadas. Así formas esta gran cadena que te guiará y con la que llegarás a tu objetivo final.

Creando mapas mentales puedes organizar tus ideas con libertad y confianza, dirigiendo tus esfuerzos hacia el objetivo que has elegido, priorizando y organizando tus planes, administrándolos acordemente. ¿Has usado alguna vez mapas mentales? ¿Qué te parece esta técnica? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios.

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Libros con los que podrás aprender a hablar inglés

18 agosto, 2017 — by MundoPilot

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La lectura abre tu mente a nuevos y maravillosos mundos, y como podrás ver en esta publicación, también puede llevar tu inglés a un nuevo nivel. Quizás no sea algo inmediato, pero llegarás a ese punto. Y la mejor forma es adoptar la lectura de obras literarias en su idioma original y así agilizar el aprendizaje de este lenguaje. Mientras más lees, más aprendes, no solo en vocabulario sino también en construcciones gramaticales, diferentes expresiones y significados, e incluso algunas costumbres y usos respecto al lugar donde te encuentres o la persona a la que te dirijas. Así que en este post te recomendaremos algunos libros con los que podrás aprender a hablar en inglés. No tengas miedo de abrir una novela, y desafiarte un poco. Vayamos paso a paso.

  • “La telaraña de Charlotte” (Charlotte’s Web) – E.B. White

    Una encantadora novela que lectoras de toda edad podrán entender, y uno de los preferidos por los profesores de primaria. Un cerdo bebé es salvado del sacrificio por la niña Fern Arable, quien lo adopta, y lo llama Wilbur. Cuando él crece, es enviado la granja del tío de Fern, siendo ignorado por los otros animales que ahí viven, menos por una araña, Charlotte. Ella promete salvarlo una vez más, pues ahora los tíos de Fern quieren deshacerse del cerdo.

  • “Harry Potter y la piedra filosofal” (Harry Potter and the Sorcerer’s Stone) – J.K. Rowling

    El primer libro del pequeño mago de toda una generación. Un jovencito Harry Potter vive su vida aburrido en un pequeño closet debajo de una escalera, hasta que un día recibe una invitación para ir a Hogwarts, una escuela donde los niños aprenden magia. A partir de ahí, su vida cambia para siempre. Es un libro ideal para jóvenes adultos, con una redacción simple pero llena de vida. Además, está escrita en inglés británico, por lo que te será útil si es que estás aprendiendo este tipo de inglés.

  • “Orgullo y prejuicio” (Pride & Prejudice) – Jane Austen

    Un clásico de la literatura universal. Es un libro con un vocabulario muy avanzado, pero, como mencionamos al inicio, si te sientes listo para un buen desafío, este es el libro perfecto para ti. No solo eso, sino también corres el riesgo de enamorarte de alguno de los personajes de la obra, sobre todo el señor Darcy. De todas formas, su uso del inglés no ha impedido que esta obra sea una de las más populares de la literatura inglesa.

  • “Alta fidelidad” (High Fidelity) – Nick Hornby

    Si eres un melómano, este es tu libro. Una historia moderna contada con un lenguaje casual y escrita desde el punto de vista del protagonista Rob Sheffield (con quien te identificarás y por momentos odiarás), un vendedor de una tienda de discos de vinilo que vive al norte de Londrés con el corazón roto por la ruptura con su actual novia. Es una historia que avanza poco a poco, plagada de conversaciones cortas y muy divertidas entre personajes que convierten a este relato en una historia realmente conmovedora.

  • “El juego de Ender” (Ender’s Game) – Orson Scott Card

    Hay una guerra en el universo y los niños son llevados a las fuerzas militares cuando aún son jóvenes. Todos, salvo un niño extraordinario. Él es dejado de lado, pero tal vez es lo que el mundo necesita para sobrevivir. Aunque este libro es sobre un joven niño, el lenguaje usado aquí es un poco difícil por momentos. Es un libro sobre el liderazgo y el ser aceptado por la sociedad, pero también nos habla sobre el gobierno y la milicia. El vocabulario empleado revisa todos esos temas.

  • “50 sombras de Grey” (Fifty Shades of Grey) – by E.L. James

    Ana Steele se dirige a una entrevista, para conversar con el fascinante, guapo e inteligente Christian Gray. Tras ese encuentro la pareja comienza una relación muy… física, que se basa en el control. Un libro que desborda material poco convencional en el aspecto sexual, y evidentemente es solo para una lectoría adulta. James utiliza un lenguaje colorido para describir incluso pequeños momentos, siendo muy útil para aprender muchas nuevas palabras, sobre todo muchos adjetivos descriptivos.

  • “Rebelión en la granja” (Animal Farm) – George Orwell

    Un relato falso que guarda una escabrosa semejanza con nuestra realidad. Es una novela corta, que cuenta alegóricamente la historia de unos animales rebelándose contra sus amos humanos, construyendo un efectivo símil satírico de Stalin en la Unión Soviética. Orwell usa un inglés simple para hacerse entender por todos sus lectores, con un acercamiento “menos es más” en los textos, haciendo que los animales hablen en oraciones cortas y directas.

How is your english these days? ¿Con qué libro aprendiste nuevas palabras? Let us know in the comments!

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Los beneficios de escribir a mano

17 agosto, 2017 — by MundoPilot

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Este es otro de esos interesantes debates académicos a los que nos gusta estar muy atentos. En los últimos tiempos hubo cierta tendencia a no darle mucha consideración a la escritura a mano favoreciendo el acto de tipear en un teclado. Pero han surgido estudios recientes en donde se observa cómo un cerebro en desarrollo aprende de escribir letras en una página, como manuscrito. Muchos artículos hablan sobre la relación entre el lenguaje oral y escrito con la atención que prestan los niños y sus habilidades para ejecutar funciones, lo cual sugiere que escribir a mano involucra un ejercicio mental que favorece el hecho de desarrollar una buena escritura, lo que consecuentemente lleva a obtener mejores notas. Dicho esto, en este post te mostramos algunos de los beneficios de escribir a mano, que puedes comenzar a aplicar en tu aprendizaje.
favorece tu aprendizaje

Re-escribir tus apuntes a mano es la manera más efectiva de estudiar y retener nueva información. Esto se da porque poner tinta en el papel estimula una parte del cerebro llamada Sistema de Activación Reticular, el cual actúa como un filtro para too lo que tu cerebro necesita procesar, dándole mayor importancia a las cosas en las que te has concentrado activamente en dicho momento, algo que en el acto físico de escribir llama a un primer plano. Las áreas del cerebro asociadas al aprendizaje se encienden mucho más cuando se les pide a los niños escribir palabras como “cohete” que cuando se les dice que estudien esa palabra.

te conviertes en un mejor escritor

Muchos autores famosos optaron por la meticulosidad de la escritura a mano, por sobre el uso de una máquina de escribir o una computadora. Algunos escritores hicieron sus primeros “borradores” de esta forma, antes de tipearlas todas para editarlas luego. Escribían con plumas de fieltro o con lápiz, en papel amarillo o papel contable (aunque esto en ocasiones bordeaba el fetichismo). Y lo hacían porque les agradaba la suavidad de la escritura a mano. Nunca usaban máquina de escribir, y revisaban y corregían lo que escribían también con un lápiz. En estudios del 2009 por la Universidad de Washington se mostró que los estudiantes que escribían ensayos con lapicero no solo escribían más que quienes los tipeaban, sino que también escribían más rápido y completando más oraciones.

Te distraerás mucho menos

La computadora que tienes en tu habitación, o en el lugar donde escribas, termina convirtiéndose en un portal que te quita todo el tiempo que tienes disponible para hacer tu tarea, y abriéndote un mundo de videos de perros y chats con tus amigas. Esa es precisamente la razón por la que existen aplicaciones para bloquearte de estas distracciones. Claro, la Internet no es mala, es más, tomarte un descanso de 5 o 10 minutos te puede ayudar a ser más productivo (también hay estudios al respecto). Sin embargo, cuando ya viste todos los .gif que podías en una hora y se acaba tu tiempo para terminar tu texto, no hay nada más simple que una hoja y un lapicero para hacerlo. Quizás porque ambas cosas no están “conectadas” a nada más que a tu ímpetu, tu creatividad, y tu vocación. Dedícale 20 minutos de escritura a esa pieza, y estírate de tanto en tanto. Solo tienes que concentrarte.

Te mantiene alerta a medida que vas creciendo
  • Escribir a mano es todo un ejercicio. No necesariamente para tu muñeca, si no más bien, para tu cerebro. Algunos investigadores aseguran que el acto de escribir -que está muy relacionado con tus habilidades motrices, tu memoria, y más- es un buen ejercicio cognitivo para adultos mayores que quieren mantener su cerebro alerta a medida que envejecen. Es mas, hay estudios que afirman que a los adultos les es más fácil reconocer nuevos caracteres, como los que se usan en el lenguaje chino, o los símbolos matemáticos, o las notas musicales en un pentagrama, todos ellos precisamente escritos a mano, en vez de generarse por computadora. Así que si quieres desarrollar un nuevo talento, ya te puedes ir dando una idea de qué escoger.

¿Te gusta escribir a mano? ¿Cuánto tiempo le dedicas a escribir en un papel? Cuéntanos en los comentarios.

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5 consejos que harán que el estudio se vuelva un hábito

15 agosto, 2017 — by MundoPilot

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A ver. Hasta para estudiar hay que aprender. Pero una vez que “sabes” hacerlo, se puede convertir en la mejor inversión de tiempo y esfuerzo que hayas realizado en tu vida. La mejor de todo es que cualquiera que realmente quiera mejorar su proceso de aprendizaje lo puede hacer siguiendo unas reglas básicas de manejo de tiempo, organización y priorización. Así que para ayudarte, en este post te indicamos 5 consejos que harán que el estudio se vuelva un hábito en tu conducta, que esperamos se conviertan en hábitos efectivos para tu trayecto académico.

  1. No esperes hasta que sea “el momento indicado”

    Mejorar tu disciplina involucra que tu rutina habitual cambie por completo, lo cual comprensiblemente puede resultarte incómodo pero debes hacerlo. Charles Duhigg, autor de The Power of Habit, explica que ciertas conductas se registran en una parte del cerebro llamada ganglio basal, asociada con emociones, conductas y recuerdos. De otro lado, las decisiones se realizan en la corteza prefrontal, un área completamente distinta.  Cuando un comportamiento se convierte en un hábito, dejamos de usar nuestra habilidad para tomar decisiones y comenzamos a funcionar en “piloto automático”. Por lo tanto, romper un hábito y construir uno nuevo no solo requiere que tomemos decisiones activas, sino que también se sentirá “incorrecto” porque tu cerebro se resiste al cambio, favoreciendo aquello en lo que ya está programado para hacer. ¿Qué solución tenemos? Abraza el cambio, haz eso incorrecto, y ten en consideración que tomará un tiempo adaptarte a tu nuevo régimen hasta que lo sientas “correcto” o “bueno” o “natural”. Pero es algo que sucederá. Así que cambia de una buen vez.

  2. Elimina el exceso de opciones

    De acuerdo a muchos estudios, hay algo “muy poderoso” en lo aburrido (puedes saber más sobre esto en el libro The Willpower Effect). Por ejemplo, se sabe de la insistencia de Barack Obama en usar solamante trajes azules y grises, nada más. ¿Por qué?, pues según el ex presidente norteamericano él tenía que “tomar muchas decisiones” y no quería desperdiciar esfuerzo y concentración sobre lo que va a comer o vestir. En efecto, las investigaciones muestran que realizar repetidas elecciones agotan tu energía mental aun así esas elecciones sean mundanas y relativamente placenteras. Por lo tanto, si quieres mantener un disciplina de estudios a largo plazo, lo mejor que puedes hacer es identificar aquellos aspectos de tu vida que consideras mundanos y posteriormente convertirlos en una rutina lo más que puedas. En otras palabras, toma pocas decisiones de asuntos que no sean tan importantes como dedicarle tiempo a tus estudios. Por último, los pasos a seguir deben cambiar tu ambiente y horario. No salgas a comprar golosinas mientras estás leyendo un libro o separata; más bien compra un snack similar para toda la semana y acostúmbrate a esa rutina.

  3. Lee como un estudiante

    Muchos estudiantes como tú se enfrentan a sus lecturas de una manera clásica: abren el libro, van al primer capítulo, y comienzan a leer. ¿Correcto? Pero para cuando llegan al final de dicho capítulo, su retención y comprensión de lo leído es baja. Para poder resolver todas las preguntas que les genera la lectura, deben volver a leer el capítulo y buscar las respuestas nuevamente. Si bien es cierto, esto a veces da resultado, te podemos recomendar este método: revisa el capítulo que debes leer, mira cuáles son las preguntas que se formulan para ese capítulo y luego regresa y lee todo el capítulo entero. Esta vez tu comprensión y retención del material será mejor. Otro tip que te recomendamos: No olvides leer y anotar las leyendas o anotaciones de los gráficos e imágenes de tus libros. Muchas instrucciones útiles (e incluso preguntas para los exámenes) son sacados de ahí, y te brindan una mejor explicación de lo que el autor trata de explicar.

  4. No tengas miedo de preguntar

    Haz preguntas. Únete a la discusión. Si estás dentro de un salón de clase, involúcrate, así prestarás atención a lo que el profesor está conversando. Busca o forma un grupo de estudio, puede resultar aburrido, pero como ya lo mencionamos arriba, necesitas concentrarte en estudiar, y si entras en el grupo adecuado, te puede ayudar a superar temas difíciles y aprobar tus cursos. Muchas cabezas piensan más que una sola, y tarde o temprano llegarás a un curso que te costará mucho aprobar. Si el material de estudio que te brindan no es suficiente para ti, si los números se te revuelven en la cabeza o si el profesor es complicado, esto es algo que sucederá en algún punto durante tu vida académica, así que no te frustres, ni te molestes, ni temas, ni pienses que fracasarás; por el contrario, busca ayuda, ya sea una asistente, jefe de práctica, o un compañero de clase o que ya haya llevado el curso. Siempre tendrás un recurso o herramienta en tu centro de estudio al cual podrás recurrir.

  5. ¡Deshazte del “ya fue…”!

    Un nuevo hábito suele ser muy frágil al inicio, y es precisamente por esa misa razón que debes ELIMINAR cualquier tipo de fuente o fricción que te haga alejarte de él. Precisamente, esos instantes en donde se llegan a generar los “ya fue…“, son los momentos específicos en donde te encontrarás diciendo “al diablo esto, no vale el esfuerzo”. Las personas son propensas a abandonar sus objetivos cuando un nuevo hábito asoma alguna complicación, por más mínima que sea. Examina a conciencia tus hábitos y encuentra exactamente el momento en que todo parece desmoronarse. Incluso el simple hecho de vestirse puede significar una complicación si es que no tienes ropa limpia o tienes que caminar mucho para ir del baño a tu habitación. Para este ejemplo, una buena solución es preparar tu ropa la noche anterior, y llevarla contigo al baño para cuando te duches. También puedes reemplazar ese odioso “ya fue…” con un más provechoso “qué pasaría si…” una vez qué encuentres eso que hace que te detengas. Por ejemplo, si te sientes cansado luego del trabajo para estudiar, puedes establecer el sistema “qué pasaría si después del trabajo tomo una siesta de 20 minutos y me preparo para estudiar”. Siempre puedes encontrar la motivación necesaria.

¿Te han servido estos tips? ¿Cuáles otros te han funcionado y nos recomendarías? Cuéntanos en los comentarios.

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¿Te consideras desordenado?

14 agosto, 2017 — by MundoPilot

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Estudio y desorden son prácticamente antónimos. No van en la misma oración. No se conciben juntos. Un estudiante desorganizado es olvidadizo y se complica con pequeñas cosas… que luego llevan a peores situaciones, casi sin resolver: les cuesta muchísimo tener los cursos al día, sus escritorios o lugares de estudio son caóticos y repetidas veces olvidan que tienen algo importante que hacer, académicamente hablando (generalmente porque ese espacio en el cerebro que tienen para recordar cosas importantes lo reservan para acordarse de hacer alguna actividad que no aporta nada a sus cursos). ¿Te suena familiar? ¿Crees que te hemos descrito es más de un 50%? ¿Te consideras desordenado? Ah, bueno, entonces esta publicación es para ti.

  • Ajústate a una rutina

    Si hay algo que afecta a una persona desorganizada es la frustración de no lograr nada. El truco puede estar en no querer hacer todo a la vez, al mismo tiempo, sino comenzar con algo y, sobre todo, terminarlo. De ahí moverse a lo que sigue. Eso se llama “estructura”. Tan simple como tener un horario para lo que tengas que hacer. Debes tenerlo siempre presente para, por supuesto, cumplirlo. Y por “siempre presente” queremos ser literales: llévalo pegado en un folder con un post-it, o bájate una aplicación en tu Smartphone que te permita tener recordatorios, o imprímelo y pégalo en tu corcho o escritorio. Lo que sea, pero tenlo siempre accesible.

  • Bota lo que no te sirve

    Sin compasión. Sin pena. Acumular ayuda poco o nada a tu orden. Donde no cabe un alfiler es inútil seguir metiendo cosas. Así que al menos una vez al mes haz una purga. Tú sabes que esas tarjetas de negocios no las has vuelto a ver desde que te las entregaron en esa reunión el verano pasado. No te creas eso de “seguro las voy a usar en el futuro”, porque no es así. Tus polos de secundaria o no te quedan o están tan desteñidos que ni de pijama los usas. Afuera. ¿Quieres conservar algunas cosas? Ok, coge una caja de cartón y llénala, suficiente. Un folder lleno es suficiente para tu escritorio. Tu espacio debe respirar orden, no nostalgia. Sí, es difícil, pero si quieres concentración, deja cosas que te ayuden a pensar en lo que tienes que hacer ahora, no a lo que te gustaba hacer en 1987.

  • Ayúdate con colores y etiquetas

    Tener “códigos” de colores ha resultado muy útil para muchas personas. Estudios realizados en el 2006 mostraron que ponerles color a ciertos ítems les permitía a las personas organizar, recordar y hacerle seguimiento a una gran cantidad de cosas bajo un escenario visual. Esto se explica porque el color activa nuestros sentidos y ayuda a un cerebro con tendencia a la desorganización a categorizar y construir asociaciones entre las cosas y los colores. Además, valgan verdades, lo vuelve menos aburrido, ¿o no?

  • Rodéate de gente que sabe organizarse

    Es que, claro, la imitación en este caso puede ofrecerte buenos resultados. Si te juntas más con tu compañero de clase o colega de trabajo que sabe ser ordenado, algo te quedará. Estando junto a esa persona descubrirás que generalmente llega a disfrutar más del tiempo que tiene en su vida, y sobre todo, los recursos que emplea para generarse ese tiempo. Desde cosas tan simples, como organizar tu closet y ganar tiempo guardando tu ropa organizadamente. Quizás él o ella pueda compartir contigo algún consejo para organizar mejor algunos aspectos de tu día a día, en casa o en la oficina: pregúntale a tu compañero cómo puedes organizar tu email para que respondas cada mensaje en el tiempo adecuado.

Estas son algunas de las ideas que pueden ayudarte a transformarte de un persona desorganizada a alguien que por fin puede tener todo mejor encaminado. ¿Tienes más consejos que compartirnos con nosotros? Ponlos en los comentarios.

Colegio

¿Cómo conseguir letras ordenadas y legibles?

11 agosto, 2017 — by MundoPilot

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En épocas donde necesitamos una pantalla para comunicarnos y donde existe “una app para todo”, escribir prácticamente se está volviendo innecesario. Recurrimos a ella en momentos extremos, como cuando bueno, nos están hablando por el celular y tenemos que anotar algo… pero incluso a veces en dichas circunstancias preferimos que nos manden una imagen para evitar la molestia de tener que escribir algo sobre algún soporte. Sin embargo, para algunas personas, escribir es una costumbre que no piensan abandonar, y por cierto en los colegios sigue siendo parte de la enseñanza curricular. Todo bien con eso.

Pero yendo más allá, poseer una letra legible es hasta una cuestión de orgullo. De hecho, quienes se consideran organizados pueden decir que su caligrafía también demuestra esa característica. Visto de otra forma: tener una mala letra se puede ver como desorganizado, sin precisión, y hasta poco profesional (salvo que seas un doctor. Es una broma). En todo caso, lo primero que tienes que responderte es ¿por qué quieres mejorar tu letra? Por qué quieres lograr ese objetivo. La legibilidad es importante, o quizás quieres impresionar a alguna persona. Quizás escribir a mano te facilita comunicar tus ideas mejor que con un teclado, y claro, sientes que explayas de manera más eficiente y fluida. Todas estas razones son válidas. así que si tu deseo es tener una buena caligrafía, aquí te presentamos unos tips para que sepas cómo conseguir letras ordenadas y legibles. Toma nota… o sea, escríbelas en un papel o algo.

  • Elige tu “arma” con cuidado.

    Hubo alguna vez un escritor llamado Edward Bulwer-Lytton que escribió aquella famosa frase “la pluma es más fuerte que la espada“. Claro, no se refería a que vayas a la guerra con un bolígrafo y un pedazo de papel, sino al arte de escribir y los poderosos efectos que puede producir. Entonces, si deseas obtener una bella escritura, quizás lo recomendable no sea comenzar con una pluma y un pomo de tinta, como tampoco es necesario comprarse el lapicero que usa James Bond. Comienza a probar diferentes tipos de lapiceros hasta que encuentres el que mejor se acomoda a tu mano. Puede que incluso sea un lápiz.

  • Posición del mano.

    Obvio, si es lo que empleas para escribir, hazlo correctamente. El cuerpo del utensilio debe descansar sobre el frente de la base de tus nudillos. Escribir a mano debe ser divertido, casi un juego gentil con tu lapicero, así que trata de que sea una práctica confortable para ti, y deja que la tinta de la carga fluya suavemente, sin presionar demasiado, sobre el papel. Prueba también diferentes tamaños hasta que encuentres el tipo de tinta cuya cantidad te satisfaga. Hasta prueba distintos colores. O al menos uno que al principio no haga ver que sí, tu letra todavía no es tan bonita que digamos. Ah, ¿eres zurdo? Ok, busca aquellos que están pensados para zurdos. Los hay.

  • Ojo con la hoja.

    Esto también es importante, porque siempre tienes que escribir sobre algo, y no siempre es tu mano. Además del lapicero, sería útil una libreta, de preferencia a rayas, para que puedas practicar con mayor precisión las minúsculas y mayúsculas, y veas cómo vas progresando.

  • Estírate.

    Suena exagerado pero a fin de cuentas es una esfuerzo físico que demanda estar en forma para tener que realizar una actividad con tu mano durante una buena cantidad de tiempo. Flexiona tus manos y tus muñecas un poco para soltarlas. Sobre todo si no es una actividad que realices todos los días, o regresas después de tiempo a hacerla. Activa esos músculos de tus brazos y hombros que pensabas que ya no ibas a usar nunca más.

  • Cuida tu postura.

    Sé que suena como si necesitaras muchas más cosas que un lapicero para escribir, pero es vital relajarse, colocar con cuidado los dedos con los que no escribes bajo tu mano, y hacer que el resto de tu cuerpo (al menos la parte superior) descanse sobre la mesa en la que vas a escribir. La postura recomendada es de 45 grados. Del mismo modo, ten un espacio limpio sobre la mesa, que te dé la posibilidad de mover tus brazos, el codo, y tus hombros con propiedad. Si tu intención es tener una escritura elegante, permítete todas las facilidades para obtenerla, y no interrumpir tus trazos con una taza o comida o cables sobre la mesa. Y una vez que hayas definido tu posición, no la alteres. Un consejo: en vez de bajar la mano o el brazo hacia abajo, mueve el papel hacia arriba, de esa forma la posición de tu mano al escribir permanecerá igual y te permitirá seguir escribiendo con comodidad.

  • Tómate tu tiempo.

    Si querías escribir bien y rápido, no necesitas una buena caligrafía, bastaba conseguirte una software de dictado y luego aplicar el corrector automático. Para comenzar, esto es cuestión de práctica. Y comienzas con lo básico, escribiendo líneas y líneas. Tu primer objetivo es tener control de las figuras y letras que pondrás sobre el papel. Que la ‘o’ parezca una ‘o’ y no un cero, que tu ‘l’ no se confunda con una ‘i’ sin punto, y así. Acostumbra a tu mano, a tu brazo y a tu muñeca a realizar los trazos de cada una de ellas, hasta el punto en que las coloques con naturalidad. Y sigue practicando, y evalúa tu evolución, hasta llegar al máximo de control y coordinación.

¿Te gusta escribir a mano? ¿Qué consejos tomaste para desarrollar una buena caligrafía? Cuéntanos en los comentarios.