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Colegio

5 libros que definitivamente leerás en el colegio

25 abril, 2017 — by Cristhian Manzanares

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La literatura debe ser entendida como un placer y no un castigo, algo que muchas veces no se aprecia de esta forma, pues los alumnos, niños al fin y al cabo, ven el hecho de leer como una imposición forzosa y no como una actividad que les permite adentrarse en distintos universos y miradas donde podrán descubrir más acerca del mundo que los rodea y de ellos mismos. Afortunadamente es una actitud que ya está cambiando, tanto por parte de profesores como de los mismos alumnos, que son cada vez más ávidos de lecturas educativas y edificantes. Así que, para recordar que nosotros alguna vez también fuimos colegiales con ganas de leer, aquí les presentamos una lista de 5 libros que definitivamente leerás en el colegio. ¡Disfrútalos!

  1. Un mundo para Julius, de Alfredo Bryce Echenique (1970).Una novela escrita con una sutil mezcla de humor y ternura, de tonos tragicómicos. En ella Bryce nos relata las anécdotas de Julius, un niño de una familia muy acomodada, durante sus primeros años en el colegio, y cómo va descubriendo el mundo de acuerdo a las relaciones de sus familia con quienes los rodean. El relato explora este mundo aristócrata y arribista de su familia, que suele ser distante y poco interesado en Julius, en comparación al de, por ejemplo, las empleadas domésticas que suelen ser muy atentos con él, o su amistad en su salón de clase con un niño de un extracto humilde y que suele ser humillado por el resto de compañeros de clase. Una novela bien narrada, que invita a la reflexión desde la mirada, en apariencia ingenua, de un niño.
  2. El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez (1980).El premio Nobel colombiano escribe esta novela sobre el eterno enfrentamiento entre el amor y la muerte. Florentino Ariza, el protagonista, está enamorado desde muy joven de Fermina Daza; aunque rara vez han sostenido una conversación, mantienen una ferviente comunicación por correspondencia. Luego de regresar de un viaje ordenado por su padre (para que se aleje del hombre que la corteja), ella decide casarse con el doctor Juvenal Urbino, rechazando a Florentino. La vida y amores de estos personajes se desarrolla paralelamente a un brote de cólera y una guerra espantosa entre liberales y conservadores de la ciudad caribeña en la que está ambientada la historia. Hasta que ya pasadas varias décadas, Urbino muere en un raro accidente, y Florentino decide, una vez más, escribirle a Fermina para manifestarle su amor por ella no ha decaído un ápice. Quizás la más bella historia de jamás escrita por un novelista latinoamericano.
  3. Crónica de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez (1981).En esta novela, el escritor colombiano deja de lado todo atisbo de “realismo mágico” para introducirnos, con lujo de detalles, en la reconstrucción de la historia de un asesinato por honor, con una narración fluida y directa. Desde la primera página nos enteramos que Santiago Nasar, un joven de 21 años, será asesinado, e incluso ya sabemos quiénes fueron los autores: los gemelos Pedro y Pablo Vicario. ¿Por qué lo hicieron? Porque su hermana, Ángela Vicario, quien se había casado horas antes, acusó a Santiago de haberla abusado. La acusación surge porque el novio, Bayardo San Román, denuncia a la novia ante su familia por no haber llegado pura al matrimonio. Los hermanos, sintiendo a la familia deshonrada, deciden vengarse y buscan a Santiago para asesinarlo, aunque en el fondo sin querer hacerlo. Así se desarrolla una trama rica en la caracterización de cada uno de los personajes y sus motivaciones, hasta llegar a la última página de esta novela de una muerte que si buen es cierto fue siempre anunciada, quizás también se pudo evitar.
  4. La ciudad y los perros, de Mario Vargas Llosa (1963).Nuestro Nobel siempre es material de lectura mandatorio en el colegio y por eso lo incluimos en esta lista. Ya sea primaria o secundaria, sus obras siempre están presentes, y generalmente comenzamos con este libro, el cual puede ser entendido como una clara y directa manifestación en contra de la violencia y la brutalidad ejercida sobre los alumnos del Colegio Militar Leoncio Prado (por donde el buen Mario pasó). Al mismo tiempo, es también una confrontación a la errónea idea que tenemos sobre la virilidad, su relación con el abuso de poder y las consecuencias de la educación castrense, basada en estos principios. Vargas Llosa utiliza su ahora conocida técnica de pasar del presente al pasado y del pasado al futuro entre capítulos para narrar el cúmulo de situaciones por el que atraviesan estos adolescentes en un ambiente totalmente represivo. Después de este libro, vas a querer leer todo del gran novelista peruano.
  5. El principito, de Antoine de Saint-Exupéry (1943).Este no solo es el libro más conocido de este escritor nacido en Lyon, Francia, sino también uno de los más leídos y traducidos en el mundo entero. El impacto de su participación como aviador en varias misiones de riesgo en la Segunda Guerra Mundial lo llevó a escribir un libro de memorias sobre aquellos cruentos años y eventos vividos, tras la cual decide escribir esta fábula infantil de contenido lírico e ilustrada por él mismo. Esta historia es narrada por el Aviador, un adulto con dificultades para entenderse con sus contemporáneos. Tras realizar un vuelo solitario, su avión sufre un desperfecto y aterriza de emergencia en el desierto del Sahara. Ahí se encuentra con el Principito, un niño que viene un planeta tan pequeño que sólo tiene tres pequeños volcanes, baobabs enanos (árboles conocidos por ser enormes) y una flor. A partir de aquí se inicia una amistad hermosamente plasmada en diálogos inspiradores en los que el Principito cuenta por qué está de paso por nuestro planeta. Una lectura obligatoria.

¿Qué te pareció esta lista? ¿Cuál de estos libros es el que más te ha gustado? ¿Cuál te falta leer? ¿Qué otros libros te han hecho leer en tu colegio? Cuéntanos en los comentarios.

Colegio

La importancia de un gran maestro dentro del aula

25 abril, 2017 — by Renzo Risco

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La vida de estudiante es muy bonita, una de las mejores etapas de la vida, solemos conocer muchas personas, formarnos como personas y aprender nuevos conocimientos. Pero, estos conocimientos siempre los aprendemos de un maestro. La persona que está a tu lado, te educa y evalúa  conforme va pasando el tiempo y la materia se vuelve más complicada.

Es sumamente importante que esta persona sea profesionalmente y socialmente muy dedicado a su trabajo. Muchas veces los jóvenes toman de ejemplo a los maestros o hasta se llegan a inspirar en base a sus conocimientos o cursos para luego elegir una carrera universitaria referente a lo que ellos enseñaban.

En algunos casos, el maestros e vuelve en un amigo, una persona con al que puedes conversar y contarle o hacerlo consultas sobre temas que no entiendas. Ellos con paciencia y buen humor resuelven tus dudas y aconsejan para que mejores como persona y estudiante día a día.

Si en los primeros años de estudio, no contaron con esta clase de maestro, es muy probable que el estudiante pierda interés por diferentes materias y hasta termine por odiar asistir a clases. Por eso, es importante que la persona que será la encargada de inculcar a los menores, tenga mucho tino y sepa dirigirse a ellos. El maestro sabe cómo llegar a cada uno de sus alumnos y cuáles son las motivaciones que uno necesita.

Todas las personas tenemos maestros favoritos, esa persona que en el colegio podrías emplear tiempo libre de recreo en acercarte y conversar de distintas cosas, no solo de las materias. Es muy probable que para llegar a esa cercanía, es porque ellos son personas muy dedicadas en lo que tiene que ver la pedagogía y enseñanza.

Coméntanos, ¿Recuerdas a tu profesor favorito? ¿Cómo se llama y cuál es la materia que te enseñó?.

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¿No sabes qué hacer estas vacaciones?

6 enero, 2017 — by Renzo Risco

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Hace unas semanas se terminó el año escolar, seguido de las fiestas navideñas y el año nuevo. Ahora empezamos enero y los estudiantes de colegio que si salieron bien en sus notas podrán gozar de dos meses de vacaciones. Para que no te aburras en las vacaciones o todos los días hagas lo mismo, hoy te traemos una serie de actividades que podrás realizar durante el verano para que puedas ocupar tu tiempo en algo más productivo.

  • Deportes

Durante los meses de enero y febrero podrías inscribirte en una academia y realizar alguna actividad deportiva. En Lima hay infinidad de academias donde podrás aprender distintas disciplinas deportivas; las más comunes son el básquet, fútbol, vóley, natación, tenis.  Esta puede ser una buena opción, ya que al no tener nada que hacer en verano podrías adquirir varios kilos al quedarte todo el día echado en la cama, en cambio al hacer deporte quemarás calorías y podrás llegar totalmente renovado al inicio de clases.

Si estás cansado de los deportes tradicionales, puedes optar por empezar a entrenar en una academia de box, muay thai, karate, entre otros. Si lo tuyo es la playa, no tienes excusa, el surf es una excelente opción para ejercitarse y divertirse con amigos en el mar.

  • Estudiar un idioma

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Algunos de ustedes pensarán por qué tener que estudiar si ya acabe todo un año de ello, pero no lo veas de esa forma, míralo desde la perspectiva de que podrás conocer nuevas personas, hacer nuevas amistades y probablemente te divertirás un montón. También, debes evaluar que el hecho de empezar a estudiar un nuevo idioma y aprenderlo con el tiempo, te dará muchas oportunidades conforme vayas creciendo y desarrollándote profesionalmente.

No es necesario que te sacrifiques durante el verano con los horarios o la distancia para poder estudiar un nuevo idioma; con las facilidades que existen actualmente, podrás encontrar una sede cercana de alguna institución de idiomas y seleccionar entre su diversidad de horarios. Tienes para elegir, tal vez si no dominas mucho el inglés, esta es una buena opción; podrías evaluar la posibilidad del francés, portugués, japonés, alemán, entre otros.

  • Aprende a tocar un instrumento

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Si eres de las personas que pueden pasarse horas viendo videos o investigando sobre su artista favorito, esta puede ser una gran opción, por qué solo escuchar su música y no aprender cómo lo hace. Para realizar esta actividad debes tener mucha paciencia, pero luego de unos meses de práctica verás los frutos, podrías matricularte en clases de guitarra, órgano eléctrico, batería, violín, trompeta, cajón peruano, entre otros.

Si crees que lo tuyo no es tocar instrumentos, pero tienes habilidades de canto, no pierdas la oportunidad; desarrolla esa técnica vocal para que con el tiempo puedas deslumbrar a las personas con tu gran voz, y quién sabe, con los años tal vez puedas hasta incursionar en el mundo de música.

Este verano ya no tienes excusa para estar en tu casa todos los días; sal, explora, diviértete y aprende, ¿cuál de estas disciplinas te gustaría aprender este verano?

Colegio

No sé qué estudiar

18 julio, 2016 — by Mi manzana

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Uno de los primeros retos que asume todo adolescente, llega en los meses finales de su etapa escolar. Durante esos días en que los test vocacionales comienzan a ser más frecuentes, las visitas a las ferias universitarias son casi obligatorias, y las preguntas de los familiares son más insistentes, a muchos jóvenes les cuesta mucho elaborar una respuesta que camufle lo que en el fondo quieren contestar: “Mamá, papá… no sé qué estudiar”.

Tranqui. Esa respuesta es totalmente normal, y nadie está obligado a saberlo en primera instancia. Sin embargo, desde este espacio podemos darte algunas tips para que comiences a definir cuál es aquel interés personal que puedes ir desarrollando en una carrera en la cual te sientas motivado y a gusto. Léelos a continuación:

  1. Hazte las preguntas adecuadas: En principio, son dos preguntas, básicamente: ¿Qué es eso que me excita, que me llena de energía, que captura mi atención? Y al mismo tiempo, ¿en qué soy bueno, en qué suelo destacar? Seguramente cuando tenías 5 años a todo tu vecindario le dijiste “quiero ser un piloto espacial”, y te veías muy tierno con tu casco de juguete, y los ojos se te llenan de emoción cuando ves las repeticiones de Cosmos. Pero al mismo tiempo, tus cuentos e historias sobre las aventuras de ese personaje que has creado que viaja y conoce toda la galaxia es lo que te llena. Define exactamente cuáles son tus intereses y correspóndelos con una carrera en la cual veas que te sentirás plenamente desarrollado. Tal vez ser un ingeniero mecánico no es tanto lo tuyo, y un escritor de ciencia ficción encaje mejor en ti.
  2. Lista de intereses: Todos queremos un trabajo que nos agrade, sí. Pero no todos buscamos lo mismo en el nuestro. Siendo esto un ejercicio bastante personal, debes ser completamente honesto contigo respecto a tus prioridades, y así encontrar el trabajo al cual le dedicarás mucho entusiasmo. De la misma forma, será más fácil encontrar discrepancias en aquello que quieres hacer frente a lo que deseas obtener de tu carrera. Quieres un salario elevado, ok. Quieres un trabajo rodeado de naturaleza, vale. ¿Existe un empleo así con ese sueldo? Ojalá que lo encuentres.
  3. Encuentra a alguien que haya pasado por lo mismo: Las mismas dudas que hoy te abordan, también las pasaron muchos jóvenes en su momento. Contactando, conversando, preguntando, indagando sobre lo que hicieron otros chicos y chicas cuando tenían tu edad te puede dar una luz sobre lo que hicieron e inspirarte a lograr lo que tú deseas actualmente. Entérate sobre lo que están haciendo en la actualidad y cómo su etapa de estudiante los moldeó para realizar el trabajo que tienen ahora. Es la mejor forma de conocer cuáles son las posibilidades que te brinda una carrera determinada.
  4. Realiza prácticas pre-profesionales: Llegado a este punto es que quizás ya tengas un poco más claro qué es lo quieres hacer con tu vida profesional. Aplicar a un trabajo de medio tiempo (una parte del día en el trabajo, la otra en la universidad) te puede dar una mejor visión sobre las exigencias de un trabajo respecto al rubro donde se desempeñe, recibes un sueldo que puede ayudarte con algunos gastos, y sobre todo, puedes generar una pequeña red de contactos que sabiéndola aprovechar puede expandirse mucho más. Y si, en el peor de los casos, descubres que no es el tipo de trabajo que te gustaría hacer, pues ya tienes más experiencia laboral que muchos de tus compañeros de clase, pues te muestran una realidad que a veces no queda del todo clara en una aula. Y eso no es poca cosa.
  5. Explora carreras poco profesionales: Tú más que nadie sabes que todos quieren ser (o te dicen que seas) abogado, médico, ingeniero, y similares. Y quizás no sea exactamente eso lo que tú deseas para tu futro profesional. Nuevamente, esa respuesta es también normal. Es más que probable que estas carreras no te inspiren, ya sea porque demandan demasiado tiempo de preparación o porque involucran permanecer mucho tiempo sentado en el mismo lugar. Como fuere, tal vez lo que debas hacer es buscar en aquellas labores no tan ortodoxas y que puedan despertar en ti la motivación suficiente como para llegar con una sonrisa al trabajo. Quizás involucren estar cerca de animales silvestres, o tener que comer mucho durante el día. Hay para todos. Pero sobre todo, hay que saber buscar.

¿Cómo te diste cuenta qué era lo que querías estudiar? ¿Qué otros consejos nos puedes dar para encontrar la carrera que buscabas? Cuéntanos tu experiencia.