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Consejos para una entrevista de trabajo

17 noviembre, 2017 — by MundoPilot

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Si hay un momento en tu crecimiento profesional en donde los detalles importan, es en una entrevista de trabajo. Esas “pequeñas cosas” que a veces pasan desapercibidas y no las consideramos o las dejamos pasar, son las que pueden hacer una gran diferencia para quien evalúa a los candidatos al puesto al que estás postulando, y cualquier desliz te puede costar. Con esto en mente debes prepararte de la mejor forma para causar la mejor impresión posible el día de la cita acordada. Para ello, queremos ayudarte compartiendo contigo estos consejos para una entrevista de trabajo, que cubre muchas cosas que debes tener en cuenta para salir exitoso de la misma. ¡Te deseamos lo mejor!

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Consejos para organizarte cuando estudias y trabajas

13 noviembre, 2017 — by MundoPilot

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Para muchas personas, conciliar tus estudios y tu trabajo es una tarea que ronda lo imposible. Pero con la suficiente planificación y responsabilidad, son cosas que pueden ir de la mano sin causar ningún tipo de conflicto entre ambas actividades. Está bien si deseas priorizar tu educación y luego buscar un trabajo que cumpla tus expectativas, pero también están aquellos que necesitan una motivación en el campo profesional, y requieren darse un tiempo para lograrlo. Para ellos, para todos, les dejamos estos consejos para organizarte cuando estudias y trabajas. Esperamos que te sean de mucha utilidad.

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Consejos para tener una buena letra

3 noviembre, 2017 — by MundoPilot

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Mucha gente a veces no lo nota hasta que vuelve a abrir un cuaderno, pero es algo cada vez más cierto: escribir pareciera ser un arte perdido. Es más, algunas personas prefieren evitar escribir algo porque consideran que su escritura es fea. Pero afortunadamente, hay formas de mejorarla, con un poco de tiempo y determinación. Y por supuesto, siguiendo estos consejos para tener una buena letra. Esperamos que sean de tu ayuda:

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Tips para mantener una mente sana y positiva

24 agosto, 2017 — by MundoPilot

Quizás te haya ocurrido este escenario con alguien que conoces: estás compartiendo un tiempo bueno con esta persona luego de haber pasado por momentos no tan agradables durante algunos días (no necesariamente tristes, pero sí algo más “demandantes” mental y emocionalmente), y de pronto, se forma esta pregunta en tu cabeza: ¿por qué él/ella es tan feliz? Quizás la primer respuesta que obtengas sea esta: “Porque he elegido serlo”. OK. Debe ser que luego de tantas complejidades y entredichos en los que nos coloca la vida, alguien efectivamente decidió no complicarse y “ser feliz”. Pero seguramente, más que tomar una decisión por ser o estar feliz, lo que optaron fue dejar de regodearse en la negatividad, lo cual es un primer gran paso para llegar a este “objetivo” que es alcanzar la felicidad (o algo muy similar a ello).

¿Se puede ser feliz?

Empecemos por el principio. Ese gran paso que es, en otras palabras, adoptar una actitud positiva nos da la fuerza y el valor para abordar lo que la vida nos entrega. Cierto, parte de ella es consecuencia de lo que nosotros hacemos aquí, pero también hay que considerar que no vivimos solos sino rodeados de otras personas, y muchas veces sus acciones escapan a nuestro control. Pero lo real es que tener esta perspectiva positiva nos brinda un potencial particular para mejorar nuestra vida y nuestro desempeño en nuestras diferentes actividades en ellas.

Además, un estudio de la universidad de Yale indica que una actitud positiva ayuda a que tu corazón lata unos 7.6 años más aproximadamente. Así que en este post queremos reforzar tus ímpetus optimistas con algunos tips para mantener una mente sana y positiva. Síguelos, no aceptaremos un “no” por respuesta 😉

  • Empieza el día con una afirmación positiva

    La manera como arrancas la mañana define el tono del resto de tu día. Alguna vez te has levantado tarde, te has puesto ansioso y has sentido que no va a pasar nada bueno el resto del día, ¿cierto? A veces pasa, y eso sucede cuando comenzamos el día con una emoción negativa o una visión pesimista que se traslada a cada evento que experimentamos a partir de ahí. En vez de dejar que eso te domine, comienza tu día (es tuyo porque es consecuencia de lo que tú harás con él) con afirmaciones positivas. Háblate a ti mismo en el espejo (sí, como un boxeador), afirmando que “hoy será un buen día”, o diciendo “hoy lo voy a hacer muy bien”. Puede sonar tonto, pero te sorprenderá cómo mejora tu desarrollo.

  • Maneja tu estrés efectivamente

    Hacer muchas cosas no es tanto el problema, sino cómo manejas toda esa carga diaria. El estrés va a estar presente en varios aspectos de tu vida, así que lo mejor será que aprendas a manejar dicha carga. Precisamente, la llamada generación “millennial” es la que peor la afronta. En Estados Unidos afecta a la población entre los 18 y los 33 años por encima del promedio nacional. Cada persona tiene su forma de lidiar con el estrés, para algunas funciona leer mientras que para otras el ejercicio es lo ideal. Puede ser pintar, puede ser escuchar (o hacer) música, puede ser meditar, pero el punto en todas estas actividades es uno solo: enfocarse en el presente. Y tener una actitud de gratitud por lo que tienes (en vez de preocuparte por lo que no) también ayuda a reducirlo.

  • Busca el humor en malas situaciones

    Otra recomendación es que te permitas experimentar humor incluso en las situaciones más oscuras o desafiantes. Recuérdate que tal situación quizás te sirva después para relatar una anécdota en otra oportunidad y bromear al respecto. Pongamos un ejemplo: te dicen que hoy es tu último día en tu trabajo; piensa en la manera más absurda en la que puedas pasar tu último día ahí, o el trabajo más ridículo que puedes buscar después, ¿quizás un paseador de canguros o un escultor de chicles?

  • Encuentra amigos, mentores y colegas “positivos”

    Cuando te rodeas de gente positiva, escucharás puntos de vista positivos, historias positivas y afirmaciones positivas. Esas palabras positivas se incrustarán en ti y van a afectar tu manera de pensar, lo cual repercutirá en tu mundo y de la misma forma contribuirá a todo este grupo del que formas parte. Encotnrar gente positiva que llene tu vida puede resultar difícil, pero necesitas eliminar lo negativo en tu vida antes que esto te consuma. Haz lo que puedas para mejorar la vida de otras personas, y deja que su positivismo te impacte de la misma forma.

¿Cómo haces tú para mantener una mente sana y positiva? ¿Tienes algún consejo que nos puedas brindar? Nos gustaría leerlo en los comentarios.

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Cómo mantener mis calificaciones altas en secundaria

23 agosto, 2017 — by MundoPilot

La secundaria significa, entre otras cosas, mayores responsabilidades académicas puesto que, en mayor medida, cada año ahí representa que estamos mucho más cerca de nuestro ingreso a la universidad o instituto, es decir, más cerca de tener una exigencia mucho mayor sobre nuestros estudios. Mantener un buen promedio en la secundaria en algunos casos te abre posibilidades para las casas de estudios superiores, así que debería ser un tiempo que puedas aprovechar de la mejor manera posible.

Otro tema a considerar es que mantener tus buenas notas hace que te acostumbres a un ritmo y una rutina de estudia que te beneficiará para cuando comiences a estudiar una vez que salgas del colegio, así que si te estás preguntando cómo mantener altas mis calificaciones en secundaria, en esta publicación te vamos a dar algunos consejos para lograrlo. Tenlos muy en cuenta.

  1. Encuentra tu motivación

    Ingresar a la universidad o al instituto donde puedas seguir la carrera que te apasiona puede ser, en efecto, ese “empuje” que necesitas para mantener tus notas altas. La motivación es el combustible que te ayudará a esforzarte cada día, y es un elemento que no se debe dejar de lado, porque su impacto y las posteriores recompensas serán muchas; no solo es el hecho de ingresar a esa universidad, sino también será un motivo de orgullo familiar, que es algo que tampoco debes menospreciar, pues incluso desde tu propia familia puede llegar ese impulso para esforzarte más.

  2. Elabora un plan de estudios (y úsalo con sabiduría)

    Este es un paso importantísimo. Porque en secundaria tienes que estudiar muchísimas cosas, y realizar muchísimas actividades, muchas de ellas extracurriculares (además de, claro, ser un adolescente, no es tan fácil eso tampoco, ¿verdad?). Entonces, necesitas administrar tu tiempo con propiedad. Una vez que empiezan las clases, empiezan las tareas, así que programarte y organizarte desde el principio te viene bien. Haz tu plan, y sobre todo, ajústate con disciplina a él. No querrás perderte tu(s) fiesta(s) de (pre)promoción, ¿o sí?

  3. Conversa con tus profesores

    Despejemos todas las dudas de una vez: cuando se trata de aprender, tu profesor ES un aliado, no un monstruo. Así que si algo no te queda claro en una clase, sobre alguna materia o curso, acércate a él y comunícate. Mientras mejor te relaciones con ellos, mejores resultados obtendrás. No se trata de que te “ayuden” a pasar el curso, sino de que logres entender mejor lo que estás estudiando. No hay mejor lugar para hacer esto que en el colegio. Luego en la universidad, tendrás que realizar esta práctica con mayor asiduidad, sobre todo en el primer o los primeros ciclos, y créenos: no serás el único. Esta es una gran forma de mejorar tu aprendizaje.

  4. Duerme bien

    No es broma. Ni tampoco algo banal. Tu cuerpo y tu mente en el mejor estado son importantes para un mejor aprendizaje. Debes otorgarle a tu sueño el horario adecuado para que tu rendimiento no se vea afectado; dormir mal significa, por ejemplo, no prestar buena atención en clase. Así que mientras mejor duermas, mejor ánimo y resistencia tendrás para tus estudios. Además, recuerda que el ritmo universitario es mucho más intenso (y seguramente, tus horas de sueño ahí se reducirán dramáticamente) así que es mejor que puedas dormir bien en esta etapa de tu vida.

  5. Estudia con quienes también quieran estudiar

    Una cosa es la amistad, otra son los estudios. En ocasiones no van de la mano. Eso no está mal, así sucede, cada cosa tiene su momento y su situación. Para cuando la época de exámenes y evaluaciones se avecine, el ritmo de estudio se intensifica, así que una buena ayuda puede ser formar un grupo de estudio activo y participativo, en el que puedas aprender y entender cosas que quizás por tu cuenta no lograbas descifrar del todo. Esto es positivo porque todos tendrán un objetivo común. Además, para estudiar te puedes valer de todas las herramientas y técnicas posibles, y compartirlas (o aprender una nueva) con tus compañeros. Finalmente, también puedes consultarle a personas que conozcas que ya acabaron el colegio y se están preparando para seguir estudios superiores, para que te puedan aconsejar y recomendar algún método que puedas utilizar.

¿Qué te han parecido estos consejos? ¿Qué otros nos puedes recomendar? Cuéntanos en los comentarios qué tips seguiste y cuáles fueron tus resultados.

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5 consejos que harán que el estudio se vuelva un hábito

15 agosto, 2017 — by MundoPilot

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A ver. Hasta para estudiar hay que aprender. Pero una vez que “sabes” hacerlo, se puede convertir en la mejor inversión de tiempo y esfuerzo que hayas realizado en tu vida. La mejor de todo es que cualquiera que realmente quiera mejorar su proceso de aprendizaje lo puede hacer siguiendo unas reglas básicas de manejo de tiempo, organización y priorización. Así que para ayudarte, en este post te indicamos 5 consejos que harán que el estudio se vuelva un hábito en tu conducta, que esperamos se conviertan en hábitos efectivos para tu trayecto académico.

  1. No esperes hasta que sea “el momento indicado”

    Mejorar tu disciplina involucra que tu rutina habitual cambie por completo, lo cual comprensiblemente puede resultarte incómodo pero debes hacerlo. Charles Duhigg, autor de The Power of Habit, explica que ciertas conductas se registran en una parte del cerebro llamada ganglio basal, asociada con emociones, conductas y recuerdos. De otro lado, las decisiones se realizan en la corteza prefrontal, un área completamente distinta.  Cuando un comportamiento se convierte en un hábito, dejamos de usar nuestra habilidad para tomar decisiones y comenzamos a funcionar en “piloto automático”. Por lo tanto, romper un hábito y construir uno nuevo no solo requiere que tomemos decisiones activas, sino que también se sentirá “incorrecto” porque tu cerebro se resiste al cambio, favoreciendo aquello en lo que ya está programado para hacer. ¿Qué solución tenemos? Abraza el cambio, haz eso incorrecto, y ten en consideración que tomará un tiempo adaptarte a tu nuevo régimen hasta que lo sientas “correcto” o “bueno” o “natural”. Pero es algo que sucederá. Así que cambia de una buen vez.

  2. Elimina el exceso de opciones

    De acuerdo a muchos estudios, hay algo “muy poderoso” en lo aburrido (puedes saber más sobre esto en el libro The Willpower Effect). Por ejemplo, se sabe de la insistencia de Barack Obama en usar solamante trajes azules y grises, nada más. ¿Por qué?, pues según el ex presidente norteamericano él tenía que “tomar muchas decisiones” y no quería desperdiciar esfuerzo y concentración sobre lo que va a comer o vestir. En efecto, las investigaciones muestran que realizar repetidas elecciones agotan tu energía mental aun así esas elecciones sean mundanas y relativamente placenteras. Por lo tanto, si quieres mantener un disciplina de estudios a largo plazo, lo mejor que puedes hacer es identificar aquellos aspectos de tu vida que consideras mundanos y posteriormente convertirlos en una rutina lo más que puedas. En otras palabras, toma pocas decisiones de asuntos que no sean tan importantes como dedicarle tiempo a tus estudios. Por último, los pasos a seguir deben cambiar tu ambiente y horario. No salgas a comprar golosinas mientras estás leyendo un libro o separata; más bien compra un snack similar para toda la semana y acostúmbrate a esa rutina.

  3. Lee como un estudiante

    Muchos estudiantes como tú se enfrentan a sus lecturas de una manera clásica: abren el libro, van al primer capítulo, y comienzan a leer. ¿Correcto? Pero para cuando llegan al final de dicho capítulo, su retención y comprensión de lo leído es baja. Para poder resolver todas las preguntas que les genera la lectura, deben volver a leer el capítulo y buscar las respuestas nuevamente. Si bien es cierto, esto a veces da resultado, te podemos recomendar este método: revisa el capítulo que debes leer, mira cuáles son las preguntas que se formulan para ese capítulo y luego regresa y lee todo el capítulo entero. Esta vez tu comprensión y retención del material será mejor. Otro tip que te recomendamos: No olvides leer y anotar las leyendas o anotaciones de los gráficos e imágenes de tus libros. Muchas instrucciones útiles (e incluso preguntas para los exámenes) son sacados de ahí, y te brindan una mejor explicación de lo que el autor trata de explicar.

  4. No tengas miedo de preguntar

    Haz preguntas. Únete a la discusión. Si estás dentro de un salón de clase, involúcrate, así prestarás atención a lo que el profesor está conversando. Busca o forma un grupo de estudio, puede resultar aburrido, pero como ya lo mencionamos arriba, necesitas concentrarte en estudiar, y si entras en el grupo adecuado, te puede ayudar a superar temas difíciles y aprobar tus cursos. Muchas cabezas piensan más que una sola, y tarde o temprano llegarás a un curso que te costará mucho aprobar. Si el material de estudio que te brindan no es suficiente para ti, si los números se te revuelven en la cabeza o si el profesor es complicado, esto es algo que sucederá en algún punto durante tu vida académica, así que no te frustres, ni te molestes, ni temas, ni pienses que fracasarás; por el contrario, busca ayuda, ya sea una asistente, jefe de práctica, o un compañero de clase o que ya haya llevado el curso. Siempre tendrás un recurso o herramienta en tu centro de estudio al cual podrás recurrir.

  5. ¡Deshazte del “ya fue…”!

    Un nuevo hábito suele ser muy frágil al inicio, y es precisamente por esa misa razón que debes ELIMINAR cualquier tipo de fuente o fricción que te haga alejarte de él. Precisamente, esos instantes en donde se llegan a generar los “ya fue…“, son los momentos específicos en donde te encontrarás diciendo “al diablo esto, no vale el esfuerzo”. Las personas son propensas a abandonar sus objetivos cuando un nuevo hábito asoma alguna complicación, por más mínima que sea. Examina a conciencia tus hábitos y encuentra exactamente el momento en que todo parece desmoronarse. Incluso el simple hecho de vestirse puede significar una complicación si es que no tienes ropa limpia o tienes que caminar mucho para ir del baño a tu habitación. Para este ejemplo, una buena solución es preparar tu ropa la noche anterior, y llevarla contigo al baño para cuando te duches. También puedes reemplazar ese odioso “ya fue…” con un más provechoso “qué pasaría si…” una vez qué encuentres eso que hace que te detengas. Por ejemplo, si te sientes cansado luego del trabajo para estudiar, puedes establecer el sistema “qué pasaría si después del trabajo tomo una siesta de 20 minutos y me preparo para estudiar”. Siempre puedes encontrar la motivación necesaria.

¿Te han servido estos tips? ¿Cuáles otros te han funcionado y nos recomendarías? Cuéntanos en los comentarios.

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Cómo escribir un buen ensayo

26 julio, 2017 — by MundoPilot

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Hoy vamos a hablar de uno de los textos universitarios más temidos por unos y preferidos por otros: El ensayo. ¿Por qué esa polarización respecto a su preferencia? Es un interesante ejercicio intelectual, y mientras a algunos estudiantes los asusta no poder hilvanar más de 2 párrafos seguidos, pues para el resto elaborar un ensayo es su oportunidad para destacar. Lo cierto es que estos textos nos sirven para desarrollar nuestros argumentos respecto a un tema (que puede ser complicado de tratar) con un número limitado de palabras. Así que en las siguientes líneas les dejaremos algunos consejos sobre cómo escribir un buen ensayo.

Pasos para un buen ensayo
  • Primero lo primero, la lectura. Es cierto que la bibliografía puede ser agotadora, pero es útil. Esa es tu guía. Revisa la lista de libros que necesitas para el tema que has elegido, lee sus introducciones, sus conclusiones, y alguno de los capítulos importantes para tu tema, para así absorver lo esencial para tu trabajo. A su vez, no olvides anotar la información que recabes de acuerdo a un sistema que te sea útil. Imágenes, notas, citas, cualquier cosa interesante, guarda ese material. Recuerda que puedes bajarte alguna app para este fin, con tal de no perder la información recolectada.
  • Sigamos, lo que toca ahora es tu vocabulario. ¿Por qué es útil? Pues, porque te permitirá expresarte exactamente, diciéndolo de forma concisa. Un buen ensayo se caracteriza por su economía en el uso de las palabras, ya que así los lectores podrán leerlos en un tiempo no tan prolongado, sin tener que adivinar qué es eso que el redactor quiso decir, sin tener que adivinar ideas que se pudieron entender con la menor cantidad posible de palabras. Un vocabulario preciso y efectivo te asegurará el éxito en tu comunicación con el lector. Nunca está demás seguir aprendiendo palabras y significados para realizar un ensayo. Es un aprendizaje continuo, siempre habrá significados que te ayudarán a indicar tus puntos efectivamente. Además, mostrar un buen vocabulario demuestra inteligencia y te permite ser más persuasivo.
  • Es importante señalar aquí que las palabras te ayudan a desarrollar mejor tus argumentos. Parte de “sonar” inteligente tiene que ver con el hecho de no repetirte, de usar el lenguaje efectivamente, no solo para construir tu punto de vista, sino también para crear una sensación de estructura. Trata de guiar al lector con tu lenguaje hacia una conclusión. ¿Un consejo? Tampoco uses palabras altisonantes en vano. Una cosa es mostrar versatilidad, otra muy distinta es ser presuntuoso. Y lo que debe impactar es tu idea, no las palabras que usas para sostenerla. Se trata de hacerte entender con una lectura placentera.
  • Y ya que los mencionamos, también debemos señalar que debes criticar tus propios argumentos. Lee tus textos con ojos críticos, y confrontarlos de vez en cuando. Quizás te pueda resultar contraproducente, pero es la clave para señalar los puntos que quieres desarrollar. Es bueno presentar un argumento y sostenerlo, pero es menester considerar ambos lados de la argumentación e identificar cuáles son las objeciones más fuertes al tuyo. Anótalos y responde para que estés alerta de las fallas de tu razonamiento. Cada argumento tiene sus límites y si eres capaz de explorarlos, la recompensa será un mejor texto.
  • Asimismo, un ensayo es oportunidad ideal para mostrarle a tus lectores lo que otros escritores piensan, así que asegúrate de citar la opinión de otros autores (desde sus fuentes originales) sobre aquello que estás escribiendo. Sabemos que hacer un contraste de ideas puede ser exhaustivo ya que no todos pensamos igual, pero es ideal mirar el mismo tema desde todos los ángulos posibles.
¿Algo más?

¡Por supuesto! La introducción. El viejo truco es dejarlo siempre para el final. Este texto inicial debería ser lo más fácil de escribir pero no siempre lo es para todos. Básicamente, la introducción es un manifiesto de por qué estamos presentando nuestro ensayo, es la presentación de nuestro argumento, y de su posterior sustentación páginas adentro, basado en lo afirmado por algunos teóricos, y que tendrán una conclusión adecuada, que ayudará a darle claridad y entendimiento al fenómeno tocado. Todo eso en 100 palabras, como máximo. ¿Listo? Perfecto.

Esperamos que estos consejos te resulten útiles. ¿Qué tips nos recomendarías? ¿Hay alguno que siempre pongas en práctica? Cuéntanos en los comentarios.

 

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8 consejos para estudiar de manera más eficiente

24 julio, 2017 — by MundoPilot

Estudiar es bueno y necesario. Quizás te parezca aburrido, pero lo que importa es que es bueno y necesario. Métodos hay miles, pero aquí de lo que se trata es de encontrar aquellos que no solo sean “divertidos” sino también los que te otorguen una mejor forma de aprender lo que estudias. Esto supone superar muchas de las dificultades que arrastramos al momento de someternos a nuestro horario de estudio (porque, vamos, DEBES tener un horario de estudio, sino…), y otras recursos que iremos viendo. Así que presta mucha atención no solo a tus libros y anotaciones sino también a estos 8 consejos para estudiar de manera más eficiente:

  1. Emplea la técnica Corson

    ¿Otra fórmula más que aprender? No te preocupes, es por tu bien. Esta es más una técnica que te ayuda a identificar exactamente aquello que no estás entendiendo. Fue desarrollada por Dale Corson, quien fuera presidente de la Universidad de Cornell y también profesor de química. Él sostiene que el alumno debe hacer una pausa y señalar exactamente aquello que no entiende, y no confundir a todo un ejercicio, fórmula o problema como un bloque imposible de resolver. Una vez que hayas ido parte por parte en un problema y llegues finalmente a aquella parte que no comprendes, será más fácil obtener una respuesta.

  2. Emplea la técnica de la repetición espaciada

    No tiene que ver mucho con astronomía esta técnica pero sí con el hecho de aprender cosas de una manera rápida en grandes intervalos de tiempo que se van incrementando cada vez. De cierta forma, esta técnica obliga a tu cerebro a recordar cosas justo antes de que comience a olvidarlas, haciendo que se esfuerce en ejercitar tu memoria. Para que conozcas más al respecto, puedes visitar la web AnkiSRS.net y ahí podrás crear tu propio sistema con esta técnica, o aprovechar las que ahí se encuentran de personas que han estudiado algunas otras cosas.

  3. Emplea el método Loci

    Vamos a ponernos un poquiiito más exigentes. Es una técnica de memorización que data de la época de los antiguos griegos y romanos. También es llamado “el palacio de la memoria”, y es que “loci” significa lugar. En efecto, los trozos de información que se quieren memorizar se deben relacionar dentro de un entorno tridimensional que podamos recordar y evocar vívidamente. En otras palabras, general una narración que recoja y articule en un relato (por más absurdo o surreal que resulte) aquello que queremos recordar o memorizar en general.

  4. Vencer la Akrasia

    Este término existe hace siglos, ya en la época de Platón se le menciona. Significa “falta de voluntad sobre uno mismo”. En resumen: no procrastinar. Posponemos lo que tenemos que hacer ahora, dándole un valor de recompensa al futuro. Así que un poco lo que tienes que hacer para estudiar a conciencia es primero, comprometerte a hacerlo; si esto se te complica, pues hay apps para eso, uno de ellos puede ser Beeminder. Segundo, puedes agregar una recompensa a corto plazo, para completar tus objetivos. No sé, si terminas de leer y re-leer 4 páginas de esa separata puedes ver un episodio más de tu serie en Netflix. PERO SOLO UNO, NO MÁS.

  5. Emplea la técnica Pomodoro

    En realidad, aquí la idea es un poco mejorar esa técnica, que es bastante simple realmente: consiste en realizar una sola tarea o asignación durante un tiempo determinado (usualmente, son 25 minutos de trabajo, más 5 de descanso). Sin embargo, se puede sacar ventaja de esta técnica. ¿Cómo? Qué tal aumentando el tiempo de la sesión a 45 minutos, con 15 minutos de descanso. Experimenta con los intervalos y encuentra el tiempo ideal que se ajusta a tus necesidades de aprendizaje. Otra forma de aprovecharla es anotar en un papel aquellas cosas que te distraen durante tu sesión, y las puedes resolver durante tus breaks, al mismo tiempo que puedes identificar qué es eso que usualmente te distrae, y saber cómo resolverlo y ya no tener que preocuparte por eso.

  6. Usa el pensamiento difuso y de enfoque

    Esto es útil cuando quieras aprender cosas nuevas. La corteza prefrontal de tu cerebro se enfoca en una cosa y solo una cosa exactamente cuando quiere concentrarse algo, pero no deja que el resto de tu cerebro se active. Ahora, muchas ideas vienen de distintas partes de tu cerebro conectándose de manera indistinta, dando como resultado otras nuevas ideas, que es lo que se conoce como pensamiento difuso. Y esto es lo que puedes aprovechar cuando quieras aprender algo nuevo para ti. No obstante, para aquello que ya conoces y que debes usar para resolver algún problema, el pensamiento de enfoque es el que necesitas.

  7. Mide el ritmo de tus clases

    Suele pasar que un estudiante siente que el profesor explicó un tema más rápido de lo que él o ella pudieron entender. Habla muy rápido y no puedes tomar apuntes, sus presentaciones duran muy poco y no puedes capturar todo lo que dice, en suma, no puedes procesar en tu cerebro toda la información que recibes. Un buen método es leer el material sobre el cual se hará la clase, y así tomar algo de ventaja sobre la lección que dará tu profesor, y así preparar a tu cerebro para lo que vendrá. Otra alternativa, que nunca pasará de moda, es simplemente levantar la mano y preguntar. No sería un buen profesor si no atendiera tu pregunta.

  8. Resuelve tus propios problemas

    Esto no quiere decir que descartes algunos de los tips que te hemos dado líneas arriba. Tiene que ver más con el hecho de conocer realmente cuáles son aquellos “huecos” en tu aprendizaje y tratar de resolverlos por tu cuenta. Generalmente, cuando no entendemos algo tratamos de juntarnos con un compañero de clase que sabe lo mismo o menos que nosotros, para tratar de aprender juntos. El problema con esto es que muchas veces uno de los dos no aprende del todo, sino que recoge aquello que el otro compañero ha aprendido, y no siempre es algo de qué fiarse. Reconoce dónde surge tu confusión, en primer lugar; luego ya puedes juntarte con uno, dos o toda la clase.

¿Te han servido estos consejos? ¿Cuáles usas o nos recomiendas tú? Queremos saberlo.

Mundo Pilot

¿Sin poder dormir? Estos son 4 consejos para poder hacerlo

30 marzo, 2017 — by Cristhian Manzanares

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Si te estás sintiendo algo cascarrabias últimamente, o simplemente sientes que llegas con las justas al final del día, quizás lo que necesites sea unas buenas horas de sueño. Para darte cuenta de esto, solo tienes que pensar en todos esos factores que están interfiriendo en que puedas tener una noche donde puedas dormir plácidamente: la presión del trabajo, asuntos familiares, algunas responsabilidades impostergables, temas con tu pareja, por ahí una enfermedad o malestar, hay muchos, y alguno (o varios) de ellos son los que hacen que tu calidad de sueño sea por demás elusiva. Y aunque tal vez no puedas controlar todos esos factores que interfieren con tu sueño, puedes adoptar algunos hábitos que te animen a dormir mejor. Estos son 4 consejos para poder hacerlo.

  1. Ajústate a un horario de sueño.Anda a dormir y levántate a la misma hora cada día, incluso en los fines de semana, feriados y días libres. Mantener la consistencia refuerza el ciclo de sueño de tu cuerpo y ayuda a promover un mejor sueño de noche. Lo que sí te aconsejamos es que si no puedes dormirte dentro de los primeros 15 minutos, levántate y haz algo que te relaje. Vuelve a la cama cuando ya estés cansado. Si echarte a dormir es para ti una agonía, va a ser más difíciíl que puedas conciliar el sueño.
  2. Presta atención a lo que comes y bebes.No vayas a domain ni con hambre ni repleto. Sentirte incómodo ya sea porque comiste demasiado o porque no comiste nada te puede mantener despierto. También debes limitar cuánto bebes antes de acostarte, para prevenir esos viajes disruptivos a mitad de la noche al baño. De la misma forma, la nicotina, cafeína y alcohol merecen precaución. Sus efectos estimulantes toman horas en desvanecerse y pueden mellar tu calidad de sueño. El alcohol, incluso, aunque te pueda hacer sentir somnoliento al principio, puede interrumpir tu sueño ya avanzada la noche.
  3. Crea un ritual para dormir.Haz las mismas cosas cada noche para decirle a tu cuerpo que ya es tiempo de cerrar las persianas. Esto puede incluir tomar un baño o ducha caliente, leer un libro o escuchar música relajante, de preferencia con las luces bajas. Las actividades relevantes pueden promover un mejor sueño al hacer más suave la transición entre estar despierto y estar somnoliento. Trata de dejar de ver televisión o usar cualquier otro dispositivo electrónico, no los incluyas en este ritual. Algunos estudios indican que estos usos interfieren con tu sueño.
  4. Ponte cómodo.Ten en tu cuarto un espacio ideal para dormir. A menudo, esto significa un ambiente agradable, oscuro y tranquilo. Considera usar cortinas oscuras, tapones para los oídos, un pequeño ventilador, y otros artículos que te ayuden a crear ese ambiente que se ajuste a tus necesidades. Tu colchón y tu almohada también contribuyen a que duermas mejor, no lo olvides. Dado que la disposición de un buen dormitorio es subjetiva, escoge aquello que te haga sentir cómodo a ti. Si compartes tu cama, asegúrate que haya suficiente espacio para los dos. Si tienes hijos o mascotas, establece límites de cada cuánto ellos pueden dormir contigo. O insiste en que cada uno duerma en su lugar.

¿Tú también has tenido problemas para dormir? ¿Qué otros consejos que hayas empleado y te han ayudado puedes recomendarnos? Nos gustaría leerlos, déjalos en los comentarios.

Universidad

10 consejos que debes tomar en cuenta para leer mejor

22 marzo, 2017 — by Renzo Risco

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Leer es un placer y un gusto cuando lo haces con frecuencia, aparte es bueno para tener conocimientos y aprender nuevas cosas. Por ello, en Mundo Pilot, te traemos consejos para que puedas mejorar tu lectura.

  • Concentración

Es de suma importancia que no intentes leer y hacer otras cosas a la vez, intenta relajarte y dedicarle toda tu concentración al texto que tienes enfrente y no pienses en otras cosas mientras realizas una lectura.

  • Anotaciones

Siempre has anotaciones en un cuaderno, con esto podrás racionar la información que tienes en frente, identifica las palabras clave y los objetivos del texto. Otra opción es resaltar las líneas importantes, pero es de recomendación escribir la idea central de la página en otro lugar.

  • No te detengas

Así como la concentración, es importante que no interrumpas tu lectura por otras cosas, recuerda que podrías entretenerte o darte flojera continuar leyendo sobre el tema. Si no eres de las personas que suelen leer con frecuencia, intenta hacerlo de corrido y sin interrupciones.

  • Realízate preguntas

Cada vez que termines de leer una hoja, capítulo o idea, realízate preguntas. Qué, cómo, dónde, por qué, son algunas de las preguntas que te podrían ayudar a entender más sobre el tema o historia, aparte podrás resolver tus dudas y no dejarás cabos sueltos.

  • Ambiente adecuado

El ambiente donde realizas las lecturas debe ser cómo, debes considerar todas tus comodidades, con esto no te sentirás mortificado cuando empieces o mientras realizas la lectura. Intenta que en este lugar puedas encontrar las cosas a la mano y cerca, por ejemplo, agua o bebida para cuando quieras refrescarte.

  • Tiempo

Procura tener un horario establecido, es cierto que no debes detenerte, pero las personas no somos robots, debemos descansar en cierto momento. Luego de 45 minutos de lectura, se recomienda tomar un par de minutos para despejar la mente y así no caer en el aburrimiento.

  • Vista

Es importante que tu vista no se vea afectada, en este caso debes considerar la iluminación, no fuerces para poder leer. Si necesitas lentes para leer, no lo dudes y úsalos, al final tu vista te lo agradecerá y no tendrás problemas más adelante.

  • Poco ruido

Esto está de más decirlo, intenta que el ambiente sea tranquilo y haya paz, anda de ruidos y no te distraigas con carros, televisión u otras cosas.

  • Interés

Cuando uno lee, el tema no siempre es el que más te interesa; pero, si es el caso que tu puedes seleccionar o elegir un libro para leer, siempre que sea uno por el cual sientas curiosidad o te llama la atención.

  • Sé parte de la historia

Cuando leas procura adentrarte en el tema o la historia, imagínalo en tu cabeza, es todo un placer poder disfrutar y ser parte de la historia. Por eso se dice que muchas veces los libros son mejores que las películas, porque lo exquisito que pueden ser los recursos y puedes ver la perspectiva de los personajes dentro de la historia.

Ahora que conoces todos estos consejos, coméntame ¿cuál ha sido el último libro o texto que has leído?